Feminicidios de niñas van al alza, según alerta la Redim

Cuernavaca, Morelos, 12 de agosto de 2019.-Activistas de organizaciones sociales llevaron un arreglo floral al Memorial de las Víctimas para protestar por el asesinato y violación de una niña de seis años
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Las cifras de feminicidios de niñas en México, van en ascenso.

De acuerdo con la Red de los Derechos por la Infancia en México (Redim), de los 3 mil 297 feminicidios registrados hasta julio de 2019, uno de cada 10 se cometió contra niñas o adolescentes.

Durante su participación en el foro México Unido por la Salud de Todas las Personas, realizado este miércoles en el Senado de la República, Mónica Yerena, integrante de la Red, explicó que en 2018 se registraron en promedio siete asesinatos al mes contra mujeres menores de edad y, en lo que va de este año, la cifra subió a ocho, por lo que representaría el periodo más violento.

Entre enero de 2015 y julio de 2019 las entidades con mayores feminicidios contra niñas y adolescentes fueron el Estado de México, Veracruz, Jalisco y Chiapas, según datos expuestos por la activista.

Durante el foro, se expuso también que las mujeres jóvenes son las que tienen menos acceso a los servicios de salud, públicos y privados, las que sufren más embarazos no deseados y son penalizadas.

Según Lourdes Angulo Salazar, directora de políticas públicas de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim), en México se registran 32 nacimientos diarios de madres menores de 15 años asociados directamente con agresiones sexuales.

Lo anterior, pese a que la NOM 046 establece que se debe dar anticoncepción de emergencia a víctimas de violencia sexual de 12 años en adelante y prestar el servicio de interrupción voluntaria del embarazo en caso de violación.

“Es urgente que se empiecen a ejecutar acciones para la prevención y atención de la violencia sexual en este grupo de edad”, declaró Angulo Salazar.

Ante esta situación, legisladoras y especialistas en la materia consideraron que, al afectar la salud física y mental, la violencia contra las adolescentes y niñas también es un problema salud pública que debe ser atendida desde una política sanitaria con perspectiva de género.

(Con información de Reforma)

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