Exministro vincula su renuncia a presión de Bolsonaro para usar cloroquina

Una comisión parlamentaria brasileña investiga si el gobierno fue negligente en la gestión de la pandemia que ya dejó casi 412.000 muertos en el país

5 de mayo de 2021.-Jair Bolsonaro calificó de sinvergüenzas a quienes se oponen al uso de la cloroquina para el tratamiento de la covid-19. Foto: EVARISTO SA / AFP
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El exministro brasileño de Salud Nelson Teich dijo este miércoles ante una comisión senatorial que su renuncia se debió a la presión del presidente Jair Bolsonaro para prescribir cloroquina contra la covid-19, pese a ser un remedio ineficaz contra el virus y potencialmente peligroso.

Teich renunció en mayo de 2020, antes de completar un mes en el cargo. Fue el segundo de los cuatro ministros de Salud que se sucedieron en esa cartera desde el inicio de la pandemia que ya dejó cerca de 412.000 muertos, un balance superado solo por Estados Unidos.

Ese oncólogo de 63 años no había explicado hasta ahora públicamente el motivo de su renuncia y solo lo hizo este miércoles, ante una comisión parlamentaria (CPI) que investiga si el gobierno fue negligente en la gestión  de la pandemia.

“Entendí que no iba a poder tener la autonomía y libertad necesarias para trabajar”, afirmó.

“La falta de autonomía era más evidente en mis diferencias con el gobierno acerca de la eficacia y a cómo debía usarse el fármaco cloroquina en el tratamiento del covid-19”, agregó.

“Mi convicción personal, basada en estudios, era que no había evidencia de que fuese eficaz”, especificó.

El predecesor de Teich en el cargo, Luiz Henrique Mandetta, refirió el martes ante la CPI que alertó “sistemáticamente” a Bolsonaro, sin ser oído, sobre las “gravísimas consecuencias” de sus posturas frente a la pandemia, que colapsó el sistema hospitalario de muchos estados brasileños.

Bolsonaro promovió constantemente aglomeraciones sin uso de mascarillas, criticó las medidas de distanciamiento y cuarentena decretadas por autoridades locales, argumentando que su impacto económico sería mucho más grave que el virus.

También cuestionó la eficacia de las vacunas y defendió el uso de la cloroquina, al igual que el expresidente de Estados Unidos Donald Trump.

Varios estudios concluyeron que el fármaco es ineficaz contra el coronavirus y expusieron preocupaciones sobre sus posibles efectos colaterales, afectando órganos como el hígado o el corazón.

5 de mayo de 2021.- Nelson Teich, exministro de Salud comparece ante la comisión parlamentaria

Luiz Henrique Mandetta recordó: “Hemos recomendado expresamente a la Presidencia que revise su postura, que podía colapsar el sistema de salud”, subrayó Mandetta, destituido en abril de 2020 por defender el distanciamiento social para contener el virus.

“Brasil hubiera podido hacer más. Podríamos haber empezado a vacunar en noviembre pasado”, dos meses antes de cuando se inició una lenta campaña de inmunización, dijo Mandetta, primer testigo convocado por la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) instalada la semana pasada por el Senado.

Mandetta afirmó que las orientaciones de Bolsonaro “confrontaron públicamente” las de su ministerio y que eso “transmitía una información dudosa a la sociedad”.

– Tres escenarios –

Mandetta reveló que su ministerio elaboró “tres escenarios”, en función de las respuestas que se dieran a la pandemia, cuando esta había causado menos de 1.000 muertes en Brasil.

“El escenario optimista daba de 30 a 40.000 muertos” antes del 31 de diciembre de 2020; el “realista sería de hasta 90.000 muertos y el más elevado era de 180.000 muertos”, detalló.

A fin de año, Brasil contabilizaba ya “más de 194.000 muertos”, recordó.

“En ese momento, el presidente [Bolsonaro] entendió que esas previsiones eran más correctas” que las de otros asesores, refirió Mandetta.

Pero sin resultados tangibles en ese y en otros temas, según el exministro.

“Siempre que le explicábamos, el presidente entendía. Decía que diéramos seguimiento [a nuestras orientaciones]. Pero dos días después, volvía a ponerse en la situación de quien no había entendido”, contó.

-Primeros convocados –

Los primeros convocados por la CPI fueron los cuatro ministros de Salud que se sucedieron en el cargo desde el inicio de la crisis sanitaria.

Madetta, un ortopedista y exdiputado, fue reemplazado en abril de 2020 por el oncólogo Nelson Teich, quien renunció menos de un mes después, bajo fuerte presión para ampliar el uso de la cloroquina y la hidroxicloroquina entre los pacientes internados con covid-19.

Mandetta aseguró que nunca adoptó una decisión “que no sea científica” y que solo aceptó recetar cloroquina “como uso compasivo, cuando no queda otro recurso”, pues se trata de un medicamento que “tiene una serie de reacciones adversas” y “puede ser peligroso”.

El tercer convocado es el general Eduardo Pazuello, bajo cuya gestión, que duró hasta marzo pasado, se produjo la catástrofe de Manaos, la capital del estado de Amazonas, durante la cual decenas de personas murieron por falta de oxígeno en los hospitales.

Pazuello debía declarar el miércoles, pero el presidente de la CPI informó que podía posponerse, pues aguardaba una notificación de que el exministro entró en cuarentena tras estar en contacto con dos personas con covid.

Los últimos testimonios previstos de esta primera tanda son los del actual ministro, Marcelo Queiroga, y el presidente de la agencia reguladora sanitaria Anvisa, Antonio Barra Torres.

Entre los puntos a esclarecer figura la demora de la campaña de vacunación. Hasta ahora, el 14% de la población de este país de 212 millones de habitantes recibió la primera dosis y 6,7% la segunda, interrumpida en varios ciudades por falta del inmunizante.

Las labores de esta CPI tienen el potencial de complicar la reelección de Bolsonaro en octubre de 2022.

El relator de la Comisión, Renan Calheiros, afirmó la semana pasada que la investigación no impulsará “acciones persecutorias”, pero que se imponía castigar “inmediata y emblemáticamente” a los responsables.

Brasil vivió en marzo y abril de este año los meses más letales de la pandemia. El promedio de decesos es de 2.384 en los últimos siete días, después de haber superado los 3.000 hace algunas semanas. La ocupación de las unidades de terapia intensiva está por encima del 80% en casi todos los estados.

4 de mayo de 2021.-Luiz Henrique Mandetta, exministro de Salud

Mientras tanto, Jair Bolsonaro, insinuó este miércoles que el virus del covid-19 fue creado en un “laboratorio” por China para lanzar una “guerra química y bacteriológica”.

“Es un virus nuevo, nadie sabe si nació en un laboratorio o nació porque un ser humano ingirió un animal inadecuado. Pero está ahí”, dijo el líder ultraderechista en una ceremonia oficial en Brasilia.

“Los militares saben que es una guerra química, bacteriológica y radiológica. ¿No estaremos enfrentando una nueva guerra? ¿Qué país registró mayor crecimiento de su PIB? No se lo voy a decir”, prosiguió.

Bolsonaro no mencionó explícitamente a China, pero el país asiático, donde comenzó la pandemia, es el único miembro del G20 que registró un crecimiento económico en 2020 (+2,3%).

Uno de sus hijos, el diputado Eduardo Bolsonaro, había acusado a China en marzo de 2020 de “ocultar” informaciones sobre el virus.

El legislador comparó la actitud del gobierno comunista chino con “la dictadura soviética”, que inicialmente había ocultado la magnitud del desastre nuclear de Chernóbil en 1986.

China, primer socio comercial de Brasil y gran inversor en el país sudamericano, no tardó en replicar. “La parte china repudia con vehemencia sus palabras y exige que las retire de inmediato y pida disculpas al pueblo chino”, tuiteó el embajador chino en Brasilia, Yang Wanming.

Brasil enfrenta dificultades para importar desde China las dosis de vacunas y los principales insumos para fabricarlas.

(AFP)

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