EXALTACIÓN DE UN ASESINATO

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El polémico retuit de Ricardo Alemán en el que subliminalmente se invita a los fanáticos de izquierda a asesinar al candidato de MORENA sirvió para darnos cuenta de dónde estamos y de lo que viene.

Un periodista que invita a la violencia o, más concretamente, que  exalta el magnicidio no está ejerciendo la libertad de expresión. Está recurriendo a las mismas armas que un fanático, que un intolerante para exterminar al adversario.

Lo que hizo el columnista fue simple y sencillamente montarse en la ola de radicalización y violencia política que han construido López Obrador y sus simpatizantes en el país.

El despido de Ricardo Alemán, sumado a la cancelación del spot donde cinco niños defienden la educación, a la difusión fallida del documental “Populismo en América Latina”, al video de Paco Ignacio Taibo II en el que pide la expropiación de las empresas, al tuit que subió la hija del historiador donde pide se vayan del país quienes no están de acuerdo con AMLO, a los insultos del tabasqueño en contra de la cúpula empresarial, anuncia simple y sencillamente la represión que viene en caso de que López Obrador gane el 01 de julio.

Lo peor de todo es que hay quienes ya bajaron la guardia y comienzan a asumir una actitud conformista y de aceptación ante el posible triunfo de un proyecto autoritario que pondría en serio riesgo las libertades.

Este ambiente de intolerancia y odio hacia lo diferente ya se vive en las calles. Basta que usted, estimado lector,   recorra el país y diga públicamente que simpatiza con un partido o ideas distintas  a las de López Obrador para que los seguidores de MORENA lo insulten y quieran ejecutarlo.

Quienes hablan de AMLO como si ya fuera presidente y piensan, a la vieja usanza mexicana, que van a poder entenderse con él, se equivocan.

Durante su participación en el programa “Tercer Grado”, el candidato presidencial José Antonio Meade dijo una frase: “Si de compañías se trata ¿cómo vamos a pensar que Andrés Manuel va a combatir la corrupción?”.

Y a esta reflexión podríamos agregar: si de tolerancia se trata ¿cómo vamos a esperar que AMLO encabece un Gobierno democrático cuando su base social ha sido preparada, adoctrinada para hacerse del poder por medio de la exclusión y la violencia?

La mejor muestra de que los mexicanos somos políticamente ingenuos es que se está concediendo a un tirano el beneficio de la duda, cuando de lo que menos duda tiene el tirano es de ejercer despóticamente el poder.

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