Etileno XXI, uno de los peores negocios para Pemex se gestó con Calderón

Desde el 26 de febrero pasado, Andrés Manuel López Obrador informó que su administración había dejado de pagar multas por el incumplimiento del contrato al no surtir el etano comprometido desde el calderonato

José Antonio Meade, cuando fue secretario de Hacienda y Crédito Público en el gobierno de Calderón, firmó un decreto para elevar la tarifa de importación de polietileno, lo cual habría beneficiado a Braskem-Idesa. (Imagen de archivo)
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Dentro de la denuncia presentada por Emilio Lozoya ante la Fiscalía General de la República (FGR) se establece con la planta Etileno XXI un presunto nexo entre Felipe Calderón, José Antonio Meade y la brasileña Odebrecht.

La operación de dicha planta es uno de los peores negocios de Pemex en su historia cuya operación se negoció en condiciones desventajosas, las cuales hasta la fecha no han sido explicadas.

A menos de una semana del fin del gobierno de Calderón, su entonces secretario de Hacienda, José Antonio Meade, firmó un decreto para elevar la tarifa de importación de polietileno, con lo que se abrió de golpe el mercado mexicano al consorcio conformado por la filial de Odebrecht, Braskem y la mexicana Idesa.

En junio de 2018, la plataforma Mexicoleaks dio a conocer que en 2011, el Consejo de Administración de Pemex, encabezado por Meade, entonces secretario de Energía, no atendió las observaciones de tres de sus integrantes que sugirieron suspender el proyecto Etileno XXI, con el argumento de que era un contrato ilegal y que ocasionaría graves daños a Pemex.

Días después, durante la campaña presidencial donde Meade era candidato del PRI a la Presidencia, el abogado Paulo Diez, integrante de la iniciativa Ahora, anunció que denunciaría al aspirante a la primera magistratura por la aprobación del decreto para favorecer a Braskem-Idesa en perjuicio del consumo y las riquezas nacionales.

Aunque aclaró que Meade no firmó contratos con Odebrecht, cuando fue secretario de Hacienda de Calderón, sí suscribió el decreto para otorgarle a Braskem-Idesa “un beneficio hasta por 35 años”.

Señalaba que no solo se vendía etano barato, subsidiado por los mexicanos, a un particular sino que el gobierno mexicano desplazaba a su competencia con la aparición del decreto que aumentó la tarifa de polietileno, “esto significa ‘te vendo barato a costa de los mexicanos y además elevo la importación del polietileno para que los consumidores tengan que comprarte a ti y no tengas competencia”, explicó.

La planta ha sido un dolor de cabeza para el gobierno federal desde que se entregó parte del mercado mexicano a Braskem-Idesa. Entre 2016 y 2018, Pemex Transformación Industrial pagó 2 mil 813 millones de pesos de multas a Etileno XXI debido a que no pudo entregarle una cantidad suficiente de etano para operar, penalizaciones que se sumaron a las pérdidas generadas en detrimento del erario por haber vendido el gas a un precio inferior a su costo de producción, tan solo entre 2016 y 2017 sumaron 3 mil 642 millones de pesos, de acuerdo a la Auditoría Superior de la Federación.

A estas pérdidas son a las que se refiere Emilio Lozoya en su denuncia penal presentada ayer ante la FGR.

La ASF en la revisión de la Cuenta Pública 2017, señaló que los precios favorables para la empresa y desfavorables para el erario fueron establecidos desde el año 2010, en el sexenio de Calderón y no podían modificarse.

Y detalló que en 2017, Pemex Transformación Industrial (PTRI) obtuvo un costo de producción de 3 mil 474 millones 226 mil pesos, y un costo de transporte de 1 mil 222 millones 825 mil pesos; en consecuencia, a PTRI le costó 4 mil 697 millones 51 mil pesos producir y vender etano al Complejo Etileno XXI.

Por lo tanto, obtuvo 2 mil 989 millones 706 mil pesos de la venta de 951 millones 166 mil 461 metros cúbicos del producto al Complejo Etileno XXI, lo que significó una pérdida de 1 mil 707 millones 345 mil pesos que sumados a los 1 mil 935 millones 88 mil pesos de la pérdida en 2016, totalizaron 3 mil 642 millones 433 mil 600 pesos en ambos periodos.

La ASF determinó que el etano no se vendió al costo real sino por debajo de su costo de producción, ya que en la fórmula del precio de venta solo se consideraron precios internacionales a los cuales se les aplicaron los descuentos y el tipo de cambio, por lo que la Auditoría emitió una recomendación para que se modificara la fórmula para determinar el precio de venta que le permitiera recuperar costos de producción y transporte.

(Con información de Milenio)

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