El enroque

(Imagen de archivo)
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Finalmente la fórmula se cumplió: SAT-SCJN, Oficialía Mayor-SAT. Más allá de las virtudes que posea Raquel Buenrostro, su disciplina es asunto aparte. Jamás se deslindó de los locuaces recortes austericidas que se fraguaron en Palacio.

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