Ehhhhhh ¡bullying!

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Durante la clausura de un foro sobre seguridad, la presidenta de Causa en Común, la activista María Elena Morera, afirmó que los altísimos niveles de violencia en México ya han alcanzado índices de masacre de proporciones bélicas, ante el mismísimo Presidente Peña Nieto, también indicó que la violencia representa una emergencia nacional que pone en riesgo la estabilidad del país:

“Esta masacre para nosotros sí la consideramos de proporciones bélicas, los asesinatos, las desapariciones, las violaciones a los derechos humanos, los secuestros, las extorsiones, los robos, ya se hicieron parte de la vida misma de los ciudadanos.

“La violencia que vivimos ya no es temporal ni regional, es endémica y de alcance nacional, no se ha logrado contenerla y mucho menos revertirla”, expresó en el magno Alcázar del Castillo de Chapultepec.

De manera muy puntual y ante la presencia también del encargado de la seguridad interior, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, Morera enfatizó que cada vez resulta más intolerable que los responsables políticos de este “desastre” tanto a nivel federal como estatal, sólo dan pretextos, en un inicio culpando a la administración anterior, después culpándose entre funcionarios y dependencias para finalizar poniendo en duda el nuevo sistema penal acusatorio, como causante directo del aumento de la violencia y delincuencia en general.

En su opinión, el sistema de seguridad, de justicia y penitenciario en el mejor de los casos se encuentra estancado, probablemente difícil que pueda empeorar, pero tampoco mejorar por la falta de compromiso, sin embargo, desgraciadamente lo que sí puede y de hecho ya se está agravando es la inseguridad.

La activista destacó que el sexenio de Peña Nieto aún no ha acabado, como tampoco la actual Legislatura, por lo que tienen tiempo para saldar, aunque sea en parte, la deuda que tienen con este tema, como quien dice, que no se hagan a un lado, que aún hay tiempo para hacer el intento, porque hasta el momento no han entregado buenas cuentas.

En un elocuente discurso, caló y profundo:

“Consideramos indispensable que los próximos candidatos a la Presidencia, los partidos políticos y los gobernadores se comprometan a emprender las grandes reformas de nuestro sistema de seguridad, procuración e impartición de justicia”.

Finalmente, Morera calificó como preocupante que por el regateo y enfrentamiento político se sigan posponiendo las soluciones de fondo que requiere la Nación:

“No es política ni éticamente admisible que los gobiernos y partidos políticos secuestren el tema de seguridad y justicia como parte de sus juegos electorales”.

Por más que leo y analizo una y otra vez el discurso, no lo encuentro incongruente, tampoco contiene mentiras, ni apreciaciones fuera de lugar, mucho menos un manejo distorsionado de la realidad, sin embargo, después de escuchar las críticas por los niveles de inseguridad y violencia en el país de parte de la activista María Elena Morera, el Presidente Peña Nieto acusó, de manera enérgica y simuladamente prepotente e intimidatoria, a la sociedad civil de hacer bullying contra las instituciones.

En un discurso en el que dijo que no pretendía emitir un regaño a la sociedad civil, mucho menos a María Elena Morera, pero sí formularle algunas observaciones y poder sostener un diálogo constructivo, lamentó que las críticas emitidas desde las organizaciones de la sociedad civil sean más escuchadas que los reconocimientos merecidos a la actuación policial:

Cada vez que creemos que hemos visto todo, hasta lo inimaginable, hay algo nuevo, algo que rompe cualquier esquema, es lo único con lo que no ha acabado este Presidente, nuestra capacidad de asombro.

A quince días de entrar a su último año de gobierno, el Presidente Peña Nieto sigue viviendo en un universo paralelo, donde la mezcla entre la realidad y su ficción está a su antojo, donde la venda que debe cegar a la justicia, ciega a las instituciones y a sus titulares, un universo tal, que el Presidente es capaz de utilizar el término de bullying sin siquiera saber qué significa y cómo se puede emplear, pues éste se utiliza en referencia al acoso del fuerte al débil, el bullying al poderoso, como este caso, simplemente no existe.

Señor Presidente, a la sociedad no le hace ningún favor en asistir cada año a este foro y tiene toda la razón en afirmar:

“Cada vez que asisto a este foro puedo advertir que no vendré aquí a escuchar o a que se endulce el oído del Presidente de la República, sé que invariablemente tendré que escuchar la voz crítica de la sociedad civil”; pues no permitiremos que se censure a las voces críticas de la sociedad civil, nadie le compra su falsa humildad, mucho menos su ficticio papel de mártir que más se acercó, no a una llamada de atención o como dice usted, a un regaño, pareció una amenaza sin velo, ante los medios y viralizada por las redes sociales, sin embargo, escogió el peor momento, a un año de finalizar su mandato, sin desperdicio puedo afirmar que ya no se le creen ni sus amenazas.

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