Detrás de la guerra por el reparto de vacunas, la de las palabras

25 de marzo de 2021.- Emmanuel Macron, presidente de francia. Foto: BENOIT TESSIER / POOL / AFP
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La tensión que suscita el reparto de vacunas anticovid se tradujo en un cruce de reproches este viernes entre Francia y Reino Unido, con París acusando a Londres de “chantaje” y de exagerar el éxito de su campaña de vacunación.

“El Reino Unido se enorgulleció de haber vacunado con la primera dosis, salvo que tienen un problema con la segunda dosis”, lanzó el canciller francés, Jean-Yves Le Drian, en la radio France Info.

Londres empezó a principios de diciembre una campaña de vacunación masiva y ya ha administrado 29 millones de primeras dosis del inmunizante anticovid, alcanzando al 55% de su población adulta.

En comparación, las cifras en la Unión Europea (UE), donde se registraron retrasos en las entregas de la vacuna suecobritánica AstraZeneca, son insignificantes.

Por ejemplo, solo 8,3 millones de alemanes y 7,1 millones de franceses recibieron la primera dosis.

El Reino Unido es el país europeo más castigado por la pandemia, con más de 126.000 fallecidos, algo que no dejan de recordar sus exsocios del bloque.

Para París, el éxito de la campaña de vacunación británica es bastante relativo, pues se refiere sobre todo a la primera dosis.

“Hoy, hay tantos vacunados con dos dosis en Francia como en el Reino Unido”, recalcó Le Drian, en un tipo de discurso que recuerda al de los momentos álgidos de las negociaciones del Brexit.

– “Arrogante, anglófobo” –

De hecho, 2,775 millones de británicos recibieron una segunda dosis del inmunizante (es decir, el 5,3% de la población adulta), frente a los 2,6 millones de Francia (5%).

“Uno no puede jugar así, haciendo una especie de chantaje, en la medida en que quisieron vacunar a diestro y siniestro [durante] la primera dosis y ahora se ven un tanto incapaces para la segunda”, insistió el ministro.

Sin embargo, varios estudios mostraron que la vacuna supone una importante protección para evitar hospitalizaciones, aunque solo se haya administrado una dosis.

La UE sospecha que AstraZeneca ofrece un trato de favor al Reino Unido en detrimento del bloque y amenaza con paralizar las exportaciones de dosis producidas en su territorio, lo que causó gran malestar en Londres.

Es “el fin de la ingenuidad”, juzgó el jueves el presidente francés, Emmanuel Macron, durante una cumbre europea, aplaudiendo la vuelta de tuerca que la Comisión Europea ha dado a las exportaciones.

En respuesta, la prensa británica sacó la artillería pesada. El Times acusó a Macron de “anglófobo” patentado y de ser “incapaz de reconocer los formidables éxitos” del Reino Unido y el tabloide The Sun lo tachó de “arrogante que rechaza disculparse por su desastrosa gestión anticovid”.

Volviendo a echar mano de la semántica marcial, el presidente francés se declaró preocupado por una “guerra mundial de un nuevo tipo frente a los ataques, las veleidades rusas y chinas de influir en la vacuna”.

– Herramienta de “propaganda” –

Moscú hizo de su vacuna Sputnik V una herramienta de “propaganda y de diplomacia agresiva”, según Le Drian. “China y Rusia llevan a cabo una política de influencia a través de la vacuna antes incluso de vacunar a su propia población”.

Unas acusaciones que el Kremlin rechazó inmediatamente: “No estamos absolutamente de acuerdo con [esas declaraciones que dicen que] Rusia y China llevan a cabo una especie de guerra”, replicó su portavoz, Dmitri Peskov.

Los detractores de Moscú y Pekín les acusan de hacer una comunicación excesiva sobre sus entregas de vacunas a países desfavorecidos, con la voluntad de aumentar su influencia.

“Debemos considerar que la vacuna es un bien público mundial y actuar para que la inmunidad sea global y que no se trate de una inmunidad competitiva”, insistió el ministro francés de Exteriores.

El lunes, el presidente ruso, Vladimir Putin, también replicó vehementemente a las declaraciones de un comisario europeo que afirmaba que la UE no necesita la Sputnik V.

“Nos preguntamos sobre los intereses que defienden estas personas, ¿los de las empresas farmacéuticas o los de los ciudadanos europeos?”, apuntó el presidente ruso.

(AFP)

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