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En el mes sagrado de Ramadán, el mes de la bondad, la bendición y la oración musulmana, el terror se apoderó nuevamente de Afganistán.

Una explosión causó este miércoles por lo menos 80 muertos y 350 heridos en el centro de Kabul, de acuerdo con las últimas cifras facilitadas por el Ministerio de Sanidad.

El atentado, cometido con un camión bomba, es uno de los más graves que se ha producido en la capital afgana y ha afectado a varias embajadas próximas, entre ellas la de Alemania.

También ha dañado el hospital de la ONG italiana Emergency.

Un camión del servicio de alcantarillado, fue cargado de explosivos y detonado en una zona muy concurrida de la capital, en plena hora pico: 8:25 de la mañana, según el portavoz del Ministerio afgano de Interior, Najib Danish.

La magnitud de la explosión fue tal, que sacudió gran parte de la ciudad, rompió ventanas y generó pánico en la población.

La zona donde estalló la bomba está considerada una de las más seguras de Kabul, con embajadas extranjeras protegidas por docenas de muros anti explosiones de tres metros de alto y varias oficinas de gobierno custodiadas por policías y fuerzas de seguridad nacionales.

El presidente afgano Ashraf Gani ha tachado el atentado de crimen contra la humanidad al expresar su condena a través de Twitter.

La detonación se escuchó también en el palacio presidencial, conocido como Arg o Ciudadela, que se encuentra a 800 metros en línea recta del lugar de la explosión. 

El Presidente afgano había pedido a todos los grupos insurgentes que respetaran la celebración del mes sagrado y detuvieran sus acciones armadas.

Como ya sucediera tras el ataque al hospital militar de Kabul el pasado marzo, los talibanes negaron su participación. 

En un comunicado, el portavoz de la guerrilla, Zabihullah Mujahid, ha reiterado que condenan ese tipo de “operaciones indiscriminadas que causan víctimas civiles”.

El desmentido está en línea con el intento del grupo de presentarse como una alternativa de gobierno frente al que califican de “marioneta de Occidente” y apunta como autor al Estado Islámico, cada vez más activo en Afganistán.

(Con información de Notimex)

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