- Publicidad -

Tras una reunión este jueves con Luis Videgaray y Miguel Ángel Osorio Chong, sus homólogos estadounidenses admitieron lo que a todas luces ha sido claro desde hace décadas: gran parte de los estadounidenses tienen una adicción por los estupefacientes ilegales.

Tras el ‘reality check’, Rex Tillerson, Secretario de Estado, dijo que como país deben asumir que el problema de las adicciones es suyo, así que al menos muestra vaga aceptación en ese sentido.

Reconoció también algo que se sabe desde tiempos inmemorables, y es que según ellos la demanda desmesurada por drogas de nuestro país al otro lado de la frontera, propicia muertes por sobredosis pero también una violencia desmesurada que se siente sin lugar a dudas con una mayor intensidad y voracidad, de nuestro lado.

“Como estadounidenses, debemos asumir este problema, es nuestro (…) necesitamos aceptar que nosotros somos el mercado”, dijo el funcionario estadounidense.

John Kelly por su parte, responsable de la Seguridad Nacional, comparó incluso al país vecino, con un “imán” de drogas y sostuvo que lo más importante es encarar el problema de la demanda, antes que la violencia, donde al menos también reconoce que México es quien más sufre.

Kelly todavía le echó la bolita a los que mezclan pachanga y drogas los fines de semana.

Dijo que si crearan conciencia de lo que ocurre en cuanto a muertes en países como México y Colombia, se la pensarían dos veces antes de armar el reventón.

Según el canciller mexicano Luis Videgaray, en la reunión no se concretó ninguna estrategia especifica, pero sí se llegó a un entendimiento mutuo sobre la naturaleza del problema.

Videgaray concluyó que ya no es momento de echarse culpas y apuntarse con el dedo, pero más bien aquí la recomendación sería voltear a ver los lugares como Colorado, donde estrategias como el permiso del consumo de marihuana con fines lúdicos) no han hecho más que ganarle la lucha a los criminales, sin tener que aportar violencia y persecuciones innecesarias en el proceso.

Lo que es claro es que algo diferente tiene que pasar.

(Con información de Reforma)

Comentarios