Denuncian precarias condiciones de reclusión de opositores en Nicaragua

Exterior de la cárcel de El Chipote. Foto: Carlos Herrera/DPA
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Aislamiento, mala alimentación, celdas oscuras sin ventilación y fuerte vigilancia durante las visitas familiares son las condiciones que enfrentan opositores nicaragüenses detenidos por participar en las protestas contra Daniel Ortega, denunció este miércoles un grupo humanitario.

Están recluidos en “un pequeño espacio, se habla que hay menos alimentación, el maltrato es el mismo, siempre permanecen a oscuras sin circulación de aire”, reveló en rueda de prensa el abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Julio Montenegro.

El abogado, quien defiende a varios manifestantes presos por protestar contra el gobierno, hizo la denuncia con base en una carta que le escribieron el 7 de febrero opositores detenidos en la cárcel La Modelo, 22 km al este de la capital.

Según la misiva, cuando los reos de conciencia reciben visitas son custodiados por 20 carceleros para evitar que se comuniquen con otros prisioneros en el penal, y a veces son objeto de golpizas.

Entre los afectados están los líderes campesinos Medardo Mairena, Pedro Mena y Freddy Navas, conocidos por su oposición al proyecto de canal interoceánico por Nicaragua, y quienes en abril pasado se sumaron a protestas antigubernamentales que sacudieron al país.

Mariena fue declarado culpable de terrorismo y seis delitos más por las protestas y aguarda que se dicte sentencia.

Entre los presos en precarias condiciones también está el carismático líder estudiantil Edwin Carcache, quien igual que el resto de dirigentes opositores permanece aislado.

Las autoridades del Sistema Penitenciario Nacional (SPN), supeditado al Ministerio de Gobernación, no se han pronunciado sobre esta denuncia.

Los opositores son acusados por la Fiscalía por “terrorismo” y otros delitos al amparo de una cuestionada ley aprobada en julio pasado que criminalizó las protestas con hasta 20 años de prisión.

Al menos 325 muertos, más de 750 detenidos y miles de exiliados ha dejado la represión a las protestas que sacudieron al país entre abril y octubre del año pasado, según grupos humanitarios.

En ese sentido, el opositor nicaragüense José Cruz se suicidó tras huir del asedio y persecución de las autoridades por participar en las protestas antigubernamentales, denunció la CPDH.

Cruz, de 45 años, “entró en una profunda depresión” después de perder su trabajo, su casa y, alejado de su familia, vivía en “una situación de clandestinidad sin recursos”, declaró a periodistas el abogado Pablo Cuevas de la comisión.

Tras un operativo policial en octubre contra los participantes de las protestas, Cruz huyó a las laderas boscosas del volcán Concepción en la isla de Ometepe, de donde es originario, y en enero logró evadir el asedio policial y escapó a Managua, según sus familiares.

“Yo perdí todo, yo no tengo familia, me desespero. Tengo tres días sin comer. No aguanto más”, expresó Cruz entre sollozos en un mensaje grabado, divulgado en redes sociales.

Su hermano Max Cruz, de 53 años, está detenido en la cárcel La Modelo, en las afueras de Managua, tras ser capturado y baleado durante un operativo en Ometepe, y las heridas se le han infectado por falta de atención, según sus familiares.

Junto a Max fue detenida su cuñada Marbi Salazar, y ambos enfrentan un proceso judicial.

José Cruz era un líder comunitario e integrante de la CPDH, y había participado junto a su familia en las protestas antigubernamentales en Ometepe, indicó Cuevas a la prensa.

Las manifestaciones contra el gobierno de Daniel Ortega se iniciaron el 18 de abril en rechazo a una fallida reforma a la seguridad social que derivó en una demanda de renuncia del mandatario, señalado de corrupción e instaurar una dictadura.

(AFP)

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