Coqueteo neoliberal

Andrés Manuel López Obrador, y Raquel Buenrostro, oficial mayor de la Secretaría de Hacienda
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Andrés Manuel Lopez Obrador detesta el neoliberalismo.

Le achaca todos los males que han aquejado a nuestra sociedad en las últimas décadas e incluso asegura que con su Administración este modelo económico ha llegado a su fin.

Sin embargo, en los últimos días, el Gobierno federal ha encuerado sus ideales y ha dejado entrever que hay más coincidencias que rupturas con el modelo criticado.

Si tomamos en cuenta que el neoliberalismo tiene como máxima que el Gobierno se haga de lado para dar cauce al crecimiento económico, lo que algunos llaman el adelgazamiento del Estado, a últimas fechas, solo hemos visto más de lo mismo.

¿Alguien vio al Gobierno cuando inició la crisis por el desabasto de combustible?

¿Alguien vio al Gobierno, luego de que entregara unos pesos a los padres de familia para que sustituyeran a las estancias infantiles?

¿A quién pueden recurrir las mamás que no cuentan con la disposición de “los abuelitos” para cuidar a sus hijos?

¿En qué puerta tocan los cientos de burócratas que están perdiendo sus empleos y los pacientes que se están quedando sin atención y tratamientos médicos?

Para seguir con el tema, ¿quién no leyó la carta de renuncia que presentó Germán Martínez cuando dejó la dirección del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)?

“El Presidente del Gobierno de México proclamó el fin del neoliberalismo, pero en el IMSS algunas injerencias de Hacienda son de esencia neoliberal: ahorro y más ahorro, recortes de personal y más recortes de personal, y un rediseño institucional donde importa más el ‘cargo’ que el ‘encargo’”, señaló claramente en el texto Martínez Cázares que, es un secreto a voces, se fue por diferencias con la oficial mayor de la Secretaría de Hacienda, Raquel Buenrostro, quien aunque no es muy conocida, tiene una trayectoria en la administración pública que se remonta a 1996.

Ha tenido cargos estratégicos en el Pemex de José Antonio González Anaya y en la SEP de Alonso Lujambio.

Sí, durante los gobiernos neoliberales que, a decir del primer mandatario del país, tanto daño han causado al país.

Ella ha apretado tanto el cinturón que en el primer trimestre del año todos los programas sociales muestran subejercicio de recursos.

Es decir, que quien ahora ha centralizado las compras del Gobierno federal tiene escuela en ese sistema tan criticado por López Obrador.

Parece que la realidad está alcanzando al tabasqueño, quien justo esta semana recibirá a Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional, ese que, según el propio presidente, ha sido cómplice de la corrupción en México.

Ojalá que alguien lo oriente y se convenza que, más que el sistema neoliberal, lo que en realidad ha dañado a la economía del país es el descuido institucional y la falta de rectoría de un Estado firme para crear estructuras de gobernanza sólidas pero, sobre todo, equitativas.

Basta ya de tanto compromiso artificial.

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