Conclusión: no marchan como tuitean

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El jueves de la semana antepasada, a raíz de la emisión de la convocatoria para marchar todos unidos por el descontento de un gobierno fallido” (así la denominaron los múltiples organizadores) el 1 de diciembre, formulé una interrogante: a ver si como tuitean, marchan; y advertí que el hecho de hacer un frente común de coyuntura con una mezcla que a todas luces dejaba mucho que desear, en lugar de hacer un trabajo en las calles para crear conciencia de los motivos por los cuales pretendían salir a las calles, era un arma de doble filo.

Saber el número real de participantes en la marcha que inició en el Ángel de la Independencia y culminó con un mitin político en el Monumento a la Revolución, es prácticamente imposible.

Los ángulos de las imágenes, las fotografías y videos aéreos que abundaron en Twitter eran contradictorios, dependiendo del origen y de la fuente, hay un gran margen de error, que va de 8 mil participantes hasta 30 mil, en el mejor de los casos.

La convocatoria lanzada oficialmente por el PAN y el PRD, así como la organización de la expareja presidencial conformada por Felipe Calderón y Margarita Zavala, México Libre, sumadas a organizaciones como el Frente Nacional por la Familia, fueron el gran lastre; su poder de convocatoria es nulo.

Si tomamos en cuenta que en la Marcha de Blanco” ocurrida el 27 de junio de 2004 en la Ciudad de México, durante la gestión de López Obrador como jefe de Gobierno, salieron a las calles, convocadas por la sociedad civil e integrantes de México Unido contra la Delincuencia en protesta contra la violencia y la impunidad, cerca de un millón de personas, podríamos concluir que la marcha del domingo pasado en la CDMX, fue un rotundo fracaso.

La oposición demostró, una vez más, que siguen sin entender en dónde están parados, ni las razones por las que llegaron ahí.

Están completamente desubicados, tanto, que además de los viejos rostros de nefastos personajes como los Chuchos del PRD, Gabriel Quadri, o Marko Cortés, presidente del PAN, se sumaron nuevos y todos estaban listos para la foto, como dirían para el Face y para Twitter”, como si hubieran ido a un día de campo.

Y para cerrar con broche de oro, en el mitin final, en lugar de rostros nuevos, invitaron uno de antaño, del priismo más reaccionario y recalcitrante, Beatriz Pagés, con un discurso, que más bien parecía arenga, arremetió en contra de Nicolás Maduro y Evo Morales, olvidemos lo patético, sino fuera de lugar.

Por la tarde, regresaron al reposet y a punta de tuitazos, trataron de hacerle creer a la sociedad que había sido todo un éxito. Entre ellos, Felipe Calderón, que después de felicitar el “éxito” de la marcha, se disculpó por su ausencia, estaba en la asamblea de la Federación Internacional del Automóvil.

Este descalabro pone en una situación muy compleja el futuro de la oposición tradicional y la apuesta que tienen por el 2021, muy en contra, hace diez días era una probabilidad, hoy es un hecho.

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