Comunidades ya aprobaron corredor interoceánico, dice AMLO

La consulta se habría realizado entre los pueblos cercanos a la ruta del tren transístmico

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El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo este sábado que comunidades indígenas del sur del país aprobaron la construcción de un corredor interoceánico tras una consulta popular realizada a finales de marzo, pese a protestas de grupos que se oponen a la obra.

“Ya se hizo la consulta y la gente está a favor del proyecto”, dijo López Obrador, durante una rueda de prensa en el estado de Veracruz, sin dar detalles sobre los resultados.

“Les vamos a informar, lo que pasa es que se hizo el trabajo abajo, en los pueblos, ya se llevó a cabo la consulta, ni modo, perdieron. Porque la gente sí quiere que haya trabajo y que haya bienestar”, agregó aludiendo a sus opositores políticos.

El corredor, otra de las obras emblemáticas de López Obrador, busca unir los puertos de Salina Cruz, en la costa del Pacífico del estado de Oaxaca, y Coatzacoalcos, que da al Atlántico por Veracruz.

Pretende además establecer una zona franca y promover la llegada de industrias a la región, una de las más pobres de México.

Sin embargo, un grupo de más de 40 organizaciones sociales se pronunció el jueves señalando que la consulta, realizada el 30 y 31 de marzo, fue “simulada”, ya que no se informó adecuadamente ni se consideró la opinión de los pueblos afectados.

“Expresamos nuestro rotundo rechazo a este proyecto que es (…) la continuación de los proyectos de muerte impulsados por los gobiernos neoliberales”, añade el pronunciamiento.

Antes de la votación, el ombudsman nacional, CNDH, solicitó medidas cautelares para respetar la decisión de los ciudadanos.

Las consultas populares, un mecanismo no contemplado en las leyes mexicanas y en el que no participan autoridades electorales, han sido la herramienta de López Obrador para avalar algunas de sus propuestas más polémicas.

En octubre pasado, antes de asumir la presidencia, sometió a voto la cancelación de la construcción del aeropuerto en Texcoco valuado en 13 mil millones de dólares y que había prometido anular desde su campaña, tachándolo de ser una obra “faraónica”, bajo sospecha de corrupción.

En febrero, hizo lo mismo para aprobar la conclusión de una central termoeléctrica en el centro del país, días después de que un activista ambiental que se oponía al proyecto fue asesinado.

Detractores califican a las consultas de “farsa”, mientras analistas advierten que son un foco de incertidumbre entre potenciales inversionistas.

(AFP)

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