Colombianos protestan en México contra represión gubernamental

3 de mayo de 2021.- Un policía antidisturbios dispara gases lacrimógenos a manifestantes en Cali, Colombia. Foto: Luis ROBAYO / AFP
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Unas 300 personas, entre colombianos y simpatizantes locales, se manifestaron este sábado en Ciudad de México para denunciar la represión gubernamental en las protestas que han sacudido a Colombia.

Los manifestantes, muchos con el rostro cubierto con telas negras y portando la casaca amarilla de la selección de fútbol colombiana, se dieron cita en el monumento a la Revolución, en el centro de la capital mexicana.

“¡No al abuso del poder!”, “En Colombia protestar es una sentencia de muerte”, “¡Paren la masacre!”, se leía en algunas de las pancartas que llevaban los manifestantes.

Entre otras demandas exigieron la renuncia del presidente Iván Duque, quien presentó un polémico proyecto fiscal que elevaría los impuestos, la que desató la ola de protestas. La propuesta ya fue descartada.

Hasta el viernes, cuando se cumplieron 10 días de protestas, habían muerto 26 personas y, según autoridades, 680 civiles y 826 uniformados han resultado lesionados.

En Colombia, Iván Duque pidió el fin de los bloqueos de vías en protestas masivas contra su gobierno, mientras intenta desactivar la crisis a través de un diálogo con distintos sectores.

“El rechazo tiene que ser categórico a estas expresiones que son violentas”, dijo el mandatario tras un encuentro con medios.

Las manifestaciones, que han sido violentamente reprimidas y se sienten con especial fuerza en las principales ciudades, Bogotá, Medellín y Cali, completaron diez días este viernes, aunque menos concurridas que en el inicio de la semana.

Sin embargo, continúan registrándose incidentes. Al caer la noche, un ataque armado a una misión médica en Cali dejó al menos “tres heridos” de gravedad, dijo a la AFP Natali González, subsecretaria de Derechos Humanos de la alcaldía.

Duque se refirió más temprano a varios bloqueos viales que han generado desabastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos en ciudades como Cali (suroeste) o Pereira (Risaralda, centro-oeste). Desde que estalló la crisis el 28 de abril, se han registrado 733 cortes de carreteras, según el gobierno.

A poco más de un año de acabar su mandato, el mandatario enfrenta la presión en las calles avivada por la represión policial.

Aunque mayoritariamente pacíficas, algunas protestas derivaron en violentos choques con la policía y destrozos que el gobierno vincula con “vandalismo alimentado por grupos armados ilegales”.

Pero la fuerza pública está bajo fuertes cuestionamientos por presuntas violaciones de derechos humanos que le han valido críticas inusuales de la comunidad internacional.

“Siento que no puede haber un diálogo cuando uno habla y lo matan”, habrá discusiones “cuando se respete y se escuche al pueblo”, dijo a la AFP Laura Ramírez, estudiante de enfermería de 17 años, durante una de las movilizaciones en Bogotá.

Además de México, los manifestantes se expresaron frente a los consulados en Lima (Perú), Montevideo (Uruguay), Buenos Aires (Argentina), Barcelona y Madrid (España).

“Siento mucha tristeza, rabia, dolor, impotencia por no poder ayudar. Nos están matando a la juventud, hay masacres cada noche por parte de la policía”, dijo a la AFP Gisselle Ríos, de 35 años, desde Barcelona.

Ante el avance de las protestas, Duque inició conversaciones con diferentes fuerzas sociales y políticas en busca de una salida a la crisis social que en el fondo apunta hacia un cambio de rumbo del gobierno.

Duque expresó su intención de reunirse con el Comité del Paro, que reúne a los principales sectores inconformes.

“Estamos listos a sentarnos con el Comité de Paro (…) estamos en condición de escucharlos a ellos, y también de escucharlos todos (…) los que protestan, los que no protestan”, afirmó a la prensa.

La organización dijo que solo se sentará a dialogar si el gobierno acepta discutir una reforma de la policía, una renta básica de 250 dólares para los más pobres, la suspensión de la anunciada fumigación aérea de narcocultivos con glifosato y “la desmilitarización de campos y ciudades”, entre otros pedidos.

– Molestia por críticas externas –

Enfrentado a duras críticas de la comunidad internacional por la violenta represión de las protestas, el gobierno rechazó este viernes los “pronunciamientos externos” sin “objetividad” frente a la crisis social.

“Colombia seguirá siendo un país abierto al escrutinio internacional. Pero rechazaremos siempre los pronunciamientos externos que no reflejan objetividad, y que buscan alimentar la polarización e impedir la construcción de consensos en nuestra patria”, indicó la Cancillería en un comunicado.

La ONU, la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos (OEA), organizaciones de derechos humanos y países como Estados Unidos denunciaron el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía.

Este viernes, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, se sumó a los reclamos y condenó los casos de “tortura y asesinato cometidos por las fuerzas del orden” en Colombia.

El gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, con el que Duque no tiene relación, denunció una “masacre” de colombianos.

De su lado, el gobierno colombiano afirmó que hay un plan en curso para estigmatizar a la fuerza pública.

“Hay una campaña de estigmatización de las operaciones de la fuerza pública que la mueven en redes sociales con el fin de ponerla en contra de la sociedad”, aseguró a Blu Radio el ministro de Defensa, Diego Molano.

(AFP)

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