“China se está comiendo los aranceles”, dice Trump antes del diálogo con Pekín

Consejero económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow. Foto: MANDEL NGAN / AFP
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el viernes que los costos de su prolongada guerra comercial con China estaban afectando directamente al gigante asiático.

Las dos economías más grandes del mundo están enfrentadas desde hace más de un año en una tensa pelea que supuso aranceles mutuos, que se intensificó el 01 de septiembre cuando ambas partes se impusieron nuevos gravámenes sobre bienes por valor de cientos de miles de millones de dólares.

“China se está comiendo los aranceles”, dijo Trump en Twitter, repitiendo su afirmación de que tasas arancelarias más altas significan que Washington recaudó miles de millones de dólares de la economía asiática, y no así los importadores estadounidenses.

“China está teniendo el peor año en décadas. Las conversaciones están sucediendo, ¡bueno para todos!”, agregó el mandatario.

Las negociaciones comerciales de alto nivel entre Estados Unidos y China se reanudarán en Washington a principios del próximo mes, anunciaron ambas partes.

Se suponía que las conversaciones se reanudarían este mes, pero el ministerio de Comercio de China dijo el jueves que el viceprimer ministro Liu He, la persona clave de Pekín para los temas de comercio, acordó que fueran en octubre durante una llamada telefónica con el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

Washington y Pekín estaban a punto de firmar un acuerdo comercial a principios de mayo cuando las conversaciones se estancaron.

Desde entonces, las tensiones se han intensificado con la entrada en vigor de aranceles más altos.

Para fines de año, Trump planea gravar todas las importaciones de China, que según datos de 2018 equivalen a unos 540 mil millones de dólares.

Trump ha insistido en las últimas semanas en que la desaceleración de la economía de China presionará a Pekín a llegar a un acuerdo favorable a Estados Unidos.

Sin embargo, hay señales crecientes de que la guerra comercial también ha comenzado a pesar en la economía de Estados Unidos.

Los reportes de ganancias corporativas indican que las compañías estadounidenses se han visto afectadas por el aumento de los aranceles y la incertidumbre comercial.

Un informe publicado esta semana dijo que más de 10 mil recortes de empleos anunciados el mes pasado son resultado de las “dificultades comerciales”.

Larry Kudlow, uno de los principales asesores económicos de Trump, dijo a la cadena CNBC el viernes que las conversaciones cara a cara el próximo mes se reanudarán en una atmósfera más tranquila a pesar de los aranceles en constante aumento.

“No quiero predecir nada. Solo digo que es bueno que vengan aquí y que los ánimos estén más tranquilos”, dijo Kudlow.

“Nos encantaría volver a donde estábamos en mayo, cuando nos estábamos acercando a un acuerdo, tal vez estábamos 90% del camino”, agregó.

Después de meses de señales positivas de ambas partes, las conversaciones se interrumpieron abruptamente cuando los funcionarios estadounidenses acusaron a sus contrapartes chinas de dar marcha atrás a los compromisos realizados hasta ese momento.

“Es muy positivo que negociemos y puede ser que algo positivo salga de eso”, dijo Kudlow.

“Ahora estamos involucrados en una discusión muy importante en todos los niveles, desde la agricultura y la propiedad intelectual hasta la transferencia de tecnología o la piratería informática o las barreras comerciales”, apuntó.

(AFP)

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