César Duarte, se mantiene blindado, impune y libre

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El pasado 18 de julio el Instituto Nacional Electoral (INE) multó al Partido Revolucionario Institucional (PRI) con 39.5 millones de pesos, tras acreditar que el Comité Directivo del PRI en Chihuahua, recibió de la Secretaría de Hacienda estatal en 2015, más de 14.5 millones de pesos, retenidos ilegalmente a burócratas, para financiar campañas electorales del tricolor, durante la Administración de César Duarte.

Tuvieron que transcurrir tres años, para que la autoridad electoral acreditara el desvío de recursos públicos hacia el PRI estatal en Chihuahua, bajo el esquema de descontar un porcentaje del salario de cientos de trabajadores chihuahuenses de al menos 29 dependencias del gobierno, para, a través de Hacienda, ser canalizados de forma ilícita a las arcas del tricolor en la entidad.

Aún no paga la multa el PRI, cuando ya un juez federal otorgó, hace tres días, un amparo al exmandatario César Duarte, para que libre una orden de aprehensión en su contra por el delito de peculado por los hechos antes mencionados.

En este caso, recordemos, también está involucrado Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, ex secretario general del CEN del PRI en ese entonces, mano derecha de Manlio Fabio Beltrones, quien actualmente se encuentra en prisión preventiva en el Cereso de Aquilés Serdán de Chihuahua, junto con Antonio Tarín García y Gerardo Villegas Madriles, exfuncionarios de la administración de Duarte, acusados por la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, por el desvío de 250 millones de pesos mediante el uso de empresas fantasmas.

Mientras tanto, y a más de un año de que un juez federal giró una orden de aprehensión en contra del aún priista César Duarte -porque aunque usted no lo crea querido lector, el exmandatario chihuahuense sigue siendo miembro distinguido del PRI- y de que la Interpol emitiera la ficha roja en su contra, la inacción por parte de la Procuraduría General de la República (PGR) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE ) para solicitar su extradición es más que evidente.

No olvidemos “la ayudadita” que ya le dio la PGR a través de su Unidad Especializada de Análisis Financiero, al exonerarlo por los delitos de lavado de dinero, delito bancario y defraudación fiscal, al considerar que no había elementos probatorios en su contra.

Un banco creado con recursos públicos, no fue “elemento probatorio” para la autoridad competente para ejercer acción penal. ¡Y háganle como quieran!

En cuatro meses más, Enrique Peña Nieto, deja el poder. La histórica derrota del PRI en las urnas en las pasadas elecciones del 1 de julio, le cobraron factura al gobierno corrupto y rapaz que saqueó a sus anchas a través de sus dependencias y gobernadores.

Aun con el amparo otorgado al exgobernador priista, existen otras 15 ordenes de aprehensión más en su contra. Ante la pérdida de su fuerza política ¿cuánto tiempo más podrá protegerlo el PRI?

El pacto de impunidad sigue vivo, Peña Nieto ya se va, deja a un PRI disminuido, ¿cuánto tiempo más seguirá blindado César Duarte para evitar ser presentado ante la justicia y que con él caigan quienes operaron el desvío de recursos estatales para destinarlos a campañas priistas a nivel nacional?

¿La próxima administración morenista será capaz de quitarle el blindaje o sepultarán la Operación Zafiro, que exhibió el modus operandi del Gobierno federal y del PRI para hacerse de recursos públicos y financiarse sus campañas electorales, entre los cientos de casos de corrupción, saqueo e impunidad que vimos desfilar durante este sexenio peñista?

Ya lo veremos. Por lo pronto, César Duarte, sigue blindado.

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