California: estado santuario

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Jerry Brown, Gobernador de California, promulgó una ley sobre las ciudades santuario, que amplía la protección para los inmigrantes que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos, dando al estado más poblado de la nación otro recurso para resistir la ofensiva del Gobierno de Donald Trump contra la migración no autorizada.

La ley entra en vigor a partir del primero de enero y desde su inicio la policía local no podrá increpar a personas sobre su status migratorio ni podrá participar en actividades en las que se apliquen leyes migratorias.

Los guardias de cárceles solo podrán entregar prisioneros a las autoridades federales de inmigración si es que los presos han sido hallados culpables de ciertos delitos.

Se estima que 2.3 millones de inmigrantes viven en California sin autorización legal.

“Estos son tiempos inciertos para los californianos indocumentados y sus familias. Esta ley ofrece un equilibrio que protegerá la seguridad pública a la vez que brinda un poco de alivio a esas familias que ahora viven con temor todos los días”, dijo Brown en un comunicado.

Esta propuesta es una clara respuesta a temores generalizados entre inmigrantes que comenzaron luego de que Trump resultó electo.

El Presidente arremetió contra los inmigrantes en su campaña y prometió fomentar fuertemente la deportación.

Los demócratas confían que limitando la cooperación de los policías locales se restringirá el alcance de los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés).

La medida presentada por el líder de la bancada mayoritaria del Senado, Kevin de León, demócrata de Los Ángeles, fue aprobada por la Legislatura solo con votos demócratas.

Los republicanos dijeron que la nueva ley protegería a delincuentes y que dificultaría la tarea de los agentes del orden para mantener la seguridad de las personas.

Inicialmente la propuesta hubiera restringido la autoridad de los policías para cooperar con las autoridades federales de inmigración, pero a insistencia de Brown fue enmendado para permitir cooperación en las cárceles.

Los policías y agentes del sheriff incluyendo los que trabajan en las cárceles podrán seguir trabajando con las autoridades federales de inmigración si es que una persona ha sido hallada culpable de uno de los  800 delitos mayormente considerados graves y delitos menores que pueden ser aplicados como delitos graves, pero ellos no podrán entregar inmigrantes a las autoridades federales si es que solo tienen delitos menores en su historial delictivo.

(Con información de El Universal)

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