Bolsonaro critica cuarentena por coronavirus y pide “vuelta a la normalidad” de Brasil

20 de marzo de 2020.-Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, durante una conferencia de prensa en Brasilia. Foto: Sergio LIMA / AFP
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El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, criticó este martes el cierre de escuelas y comercios adoptado por algunos estados brasileños para contener el avance del coronavirus, y afirmó que el país debe “volver a la normalidad” para no poner en riesgo la economía.

“Algunas autoridades de estados y municipios deben abandonar el concepto de tierra arrasada: la prohibición de transporte, el cierre del comercio y el confinamiento masivo”, dijo Bolsonaro, en un discurso transmitido en cadena por radio y televisión que reavivó las críticas al presidente por su manejo de la crisis sanitaria.

“Debemos mantener los empleos y preservar el sustento de las familias”, agregó el mandatario.

Médicos y expertos en salud aseguran que las medidas que restringen los movimientos de la población son esenciales para impedir que el contagioso virus se expanda de forma incontrolable hasta hacer colapsar los servicios de salud, como ha ocurrido en Italia, el país más afectado por la pandemia.

Pero Bolsonaro, siguiendo la línea de su par estadounidense Donald Trump, defiende que los efectos de la paralización económica pueden ser peores que los del propio virus.

“El virus llegó a Brasil, lo estamos enfrentando y en breve pasará. Nuestra vida tiene que continuar. Los empleos tienen que mantenerse. El sustento de las familias tiene que ser preservado. Debemos, sí, volver a la normalidad”, declaró el mandatario brasileño.

Brasil registró hasta el momento 46 muertes y 2.201 casos de coronavirus. El ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, sostiene que el país se está preparando para enfrentar el auge de la epidemia entre los meses de abril y junio.

“El grupo de riesgo [de la COVID-19] es el de las personas de más de 60 años. ¿Entonces por qué cerrar escuelas?”, se preguntó Bolsonaro, pocas horas después de que Sao Paulo, el estado más rico del país, pusiera en marcha una cuarentena de todos los servicios no esenciales.

El presidente de extrema derecha volvió a criticar, como ya hizo en varias ocasiones, lo que considera una “histeria” de los medios en torno a la pandemia y reiteró que Brasil tiene una población joven y un clima cálido poco favorables para su propagación, al contrario de Italia.

En respuesta al discurso del presidente, el alcalde de Sao Paulo, Bruno Covas, pidió a la población quedarse en casa.

“Es una enfermedad seria y causa muertes. Por eso, son necesarios algunos sacrificios (…) Si hacemos nuestra parte, quedándonos en casa lo más que podamos, disminuiremos el contagio”, exhortó en un video.

– Cacerolazos, discurso “equivocado” –

Tras una semana en la que su gobierno adoptó medidas enérgicas para prevenir los efectos de la pandemia (como el cierre de fronteras y decretar el estado de calamidad para poder destinar más recursos públicos a su combate), Bolsonaro retomó el discurso de que en la mayoría de los casos se trata apenas de una gripe leve.

“Oponerse a los infectólogos supera los límites. Si no se calla estará preparando el fin. Es mejor su fin que el de todo el pueblo”, fustigó en Twitter el expresidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).

El presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia -pieza clave del tablero político en Brasilia- consideró “equivocado” el discurso de Bolsonaro y dijo que “cabe a los brasileños seguir las normas determinadas por la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud”.

El presidente del Senado, David Alcolumbre, quien contrajo el virus y se encuentra en aislamiento domiciliario, también criticó la postura de Bolsonaro, a la que consideró “grave”.

Por octavo día consecutivo, el mandatario enfrentó cacerolazos en varias ciudades del país, donde se oyeron gritos de “irresponsable”, “incompetente” y “Fuera, Bolsonaro”, mezclados con palabras de apoyo al presidente.

Debido a la crisis sanitaria, el gobierno brasileño redujo su proyección de crecimiento económico en 2020 de 2,1% a un resultado casi nulo de 0,02%.

18 de marzo de 2020.- Una mujer golpea un sartén desde su ventana en Río de Janeiro en protesta por la forma en que Jair Bolsonaro ha manejado la crisis de COVID-19 

Y es que el presidente Donald Trump anunció también este martes que quiere flexibilizar el aislamiento provocado por el coronavirus en Estados Unidos y reactivar la economía en tres semanas, aunque el gobernador de Nueva York alerta de que la crisis alcanzará en ese momento su punto más álgido.

“Mucha gente está de acuerdo conmigo. Nuestro país no está diseñado para cerrar”, dijo Trump a la cadena Fox News. “Puedes destruir un país de esta manera, cerrándolo”, aseguró el mandatario.

“Me encantaría tener el país abierto y con muchas ganas de que sea para Pascua”, dijo Trump. La Pascua se celebra el 12 de abril, dentro de 19 días.

Gran parte de los estados y alcaldes del país han decretado medidas de distanciamiento social o impuesto una cuarentena que afecta a más de un tercio de la población y casi ha paralizado la economía.

La campaña presidencial para los comicios de noviembre ha sido otra víctima significativa de la cuarentena. Los mitines han sido anulados.

Trump llamó a un periodo de 15 días de observación que termina a inicios de la semana próxima.

Pero el presidente aseguró este martes que las medidas habían sido exageradas. “Perdemos miles y miles de personas al año por la gripe. No cerramos el país” por eso, dijo.

“Perdemos mucho más que eso en accidentes de automóvil. No llamamos a los fabricantes de coches para decirles ‘dejen de fabricar'”, afirmó.

Horas después, Trump pareció dar marcha atrás sobre su objetivo de abrir el país para la Pascua, en una rueda de prensa conjunta con Anthony Fauci, el reconocido experto en enfermedades infecciosas que asesora al gobierno.

“Solo lo haremos si es positivo”, declaró Trump, aclarando que la reapertura podría limitarse a una “parte” del país, por ejemplo, a algunas áreas rurales o a zonas de Texas y del oeste de Estados Unidos, donde la densidad de población es a menudo baja.

– “Tren bala” –

Más de 700 personas han muerto por el coronavirus en Estados Unidos, que registró cerca de 54.000 casos confirmados, según un mapa mundial actualizado por la Universidad Johns Hopkins.

Estados Unidos es el país con más casos a nivel mundial, por detrás de China e Italia.

En contraste con el optimismo de Trump, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, advirtió el martes que en su estado los nuevos casos se están duplicando cada tres días y alcanzando “cifras astronómicas”.

El estado ya tiene más de 25.000 casos, incluidos casi 15.000 en la ciudad de Nueva York, epicentro de la pandemia en el país.

Cuomo estimó que Nueva York llegará al ápice de la crisis en 14 a 21 días, por lo cual es imperativo conseguir más camas de hospital, máscaras, respiradores y personal médico lo antes posible.

El estado solo tiene actualmente unos 10.000 respiradores y precisa 30.000 más, dijo un desesperado Cuomo, pidiendo ayuda al gobierno federal. Nueva York cuenta con 53.000 camas de hospital, pero precisa 140.000.

– ¿Qué es primero, economía o salud? –

Con su campaña electoral en suspenso, Trump busca una salida a la calamidad del coronavirus que le permita ser reelecto en noviembre.

Uno de sus mayores orgullos, antes del brote del virus, era la fortaleza de la economía.

“No podemos perder a Boeing. No podemos perder a algunas de estas empresas”, dijo Trump en el programa de Fox, desde la Casa Blanca. “Si perdemos estas compañías, estamos hablando de cientos de miles de empleos, millones de empleos”.

Sin embargo, su insistencia de una rápida reactivación de la economía conlleva el riesgo de que algunos crean que prioriza la riqueza sobre la supervivencia de los enfermos, sobre todo de aquellos más ancianos, los más vulnerables.

El vicegobernador de Texas, Dan Patrick, concuerda con Trump. Según él, que cumplirá 70 años en una semana, los adultos de esa edad o más podrán cuidarse por sí mismos. “No sacrifiquen el país”, pidió.

“Mi madre no es sacrificable”, sostuvo Cuomo, a quien sus conferencias de prensa diarias han convertido en un líder nacional en tiempos de crisis.

A pesar de las críticas sobre su gestión de la pandemia, Trump sigue teniendo cifras sólidas en las encuestas. En la última del instituto de sondeos Monmouth, el 50% de las personas consultadas aprobó su manejo de la crisis, contra el 45% que no la apruebó.

24 de marzo de 2020.- Donald Trump escucha el discurso del director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, que continuamente desmiente las ocurrencias del mandatario en torno al nuevo coronavirus, durante la conferencia informativa en la Casa Blanca 

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