Bolivia rechaza “intromisión” de México tras pugna por reporte electoral

Evo Morales. Foto: PEDRO PARDO / AFP
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La delegación de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA) rechazó este miércoles la “intromisión” de México en sus asuntos internos, atizando una pugna entre ambos países que comenzó cuando el expresidente Evo Morales recibió asilo en México.

La delegación de Bolivia criticó la intromisión de México después de que el país pidió que la secretaría de la OEA aclare por escrito “las discrepancias” entre el informe de sus observadores sobre las elecciones presidenciales anuladas el año pasado -que derivó en la salida de Morales- y un análisis de expertos que lo cuestiona.

“La Misión Permanente de Bolivia expresa su absoluto rechazo a la injerencia por parte de países miembros de esta organización en asuntos de exclusiva incumbencia de nuestro país”, dijo el ministro consejero de la misión de Bolivia, Ignacio Jauregui.

La semana pasada un informe publicado por dos expertos estadounidenses publicado en el diario The Washington Post cuestionó el fraude electoral constatado por los observadores de la OEA en Bolivia, que llevó a la renuncia de Morales, entonces reelecto como presidente, y a la convocatoria de nuevos comicios.

El informe de John Curiel y Jack Williams, solicitado por el grupo de estudios progresista con sede en Washington CEPR, motivó que el gobierno de México -que asiló a Morales luego de su salida del poder- pidiera aclaraciones a la Secretaría General de la OEA.

El diplomático boliviano señaló que “bajo el velo de una supuesta preocupación por la integridad del trabajo del Departamento para la Cooperación y Observación Electoral de la OEA”, México y otros países “cometen graves actos de intromisión directa”.

“Estos países están claramente enfrascados en una campaña de desprestigio de la secretaría general”, señaló Jauregui, que calificó las intromisiones como “inamistosas y tendenciosas” y dijo que provenían de los “amigos” de los gobiernos de Venezuela y Nicaragua, entre otros.

La auditoría de la OEA desencadenó la dimisión de Morales el 10 de noviembre en medio de una convulsión social, su refugio en México primero y luego en Argentina, y la anulación de las elecciones, posteriormente reprogramadas para el 3 de mayo.

Tras la publicación del análisis de Curiel y Williams, el viernes pasado, la cancillería mexicana divulgó una carta enviada por su misión permanente ante la OEA a la Secretaría General encabezada por Luis Almagro, agradeciendo “ampliamente” que aclare “por escrito” las discrepancias entre ambos informes.

Además, pidió que “se solicite a investigadores especializados independientes la elaboración de un análisis comparativo de las conclusiones” de ambos reportes.

– Nota de protesta para México –

Entonces, el jefe de gabinete de la Secretaría General de la OEA, Gonzalo Koncke, dijo que el artículo de Curiel y Williams “contiene múltiples falsedades, inexactitudes y omisiones” y subrayó que los resultados de la misión del organismo “demuestran inequívocamente que hubo ‘manipulación intencional’ de las elecciones”.

La misión de Bolivia envió una nota de protesta a la delegación de México por la carta.

La embajadora mexicana ante la OEA, Luz Elena Baños, dijo este miércoles que “la solicitud de México debe ser entendida en un contexto más amplio de legítima preocupación por el correcto desarrollo de las actividades de la Secretaría General”.

“Un ejercicio externo de verificación, como los que la propia secretaría general impulsa en otros temas, redundará muy positivamente en el cumplimiento de los mandatos”, agregó la diplomática.

Morales, primer presidente indígena de Bolivia, buscaba un cuarto mandato luego de lograr una habilitación especial a una prohibición constitucional y tras perder un referendo en 2016 que rechazó su reelección.

(AFP)

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