El baterista Antonio Sánchez y su grupo Migration en el Teatro Ángela Peralta

Este domingo 15 de diciembre se presentará a las 17:00 horas en el Teatro Ángela Peralta

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El multipremiado baterista mexicano Antonio Sánchez se presentará en el Teatro Ángela Peralta el 15 de diciembre.

Al frente de su grupo Migration formado por John Screet en piano y teclados, Matt Brewer, bajo y contrabajo, Thana Alexa, voces y efectos y Chase Bird en saxofón y EWI (instrumento de viento electrónico).

Para esta presentación interpretará su más reciente disco llamado Lines in the Sand, donde el músico nacido en la Ciudad de México, y radicado en Estados Unidos, mantiene su preocupación por el tema de la migración, la cual ya había manifestado en Bad Hombre, el disco que precedió al que presentará en el escenario de la colonia Polanco.

Algo sobresaliente del baterista, que estuvo encargado de la música en la película Birdman de Alejandro González Iñárritu, es que en sus temas no impone el sonido de su instrumento sobre el del resto de los integrantes de su banda, en entrevista telefónica asegura que prefiere encontrar un balance en cada composición:

Cuando escribo música, no me gusta que esté muy pandeado hacia un instrumento, entonces trato hacer un trabajo de equipo, de nivelarlo musicalmente.

Cuando era más joven, la batería era más protagónica, pero poco a poco uno va madurando y se va dando cuenta de que para que la música verdaderamente tenga el valor estético que debe tener es necesario un poquito más de balance.

Estudié música clásica y eso me ha ayudado un poco a encontrar ese equilibrio.

¿Cómo es que llegó al mundo del jazz?

Llegué al jazz como un proceso paulatino y orgánico, pues empecé tocando rock y mi idea era tener mi grupo de rock, hacerla con uno de mis grupos, pero me empece a dar cuenta que era muy difícil, por circunstancias que no tienen que ver con la música realmente, sino más bien de imagen, de la industria de la música.

Por lo que me empezó a desilusionar, y al mismo tiempo comencé a investigar qué podía hacer yo con la batería, y generalmente cuando comienzas a estudiar más y empiezas a quitar capas de la música y no estar en un nivel superficial, generalmente eso te empieza a llevar al jazz, porque es el tipo de música que más requiere el conocimiento armónico, melódico y rítmico y eso me fue llevando al jazz sin yo saberlo.

Me gustaba improvisar desde que era muy pequeño, me ponía a tocar yo solo, y me encantaba.

Tocaba con grupos, pero me gustaba el papel que podía desempeñar mi instrumento como solista, y poco a poco me fue llevando al mundo del jazz, que requiere más virtuosismo, más conocimiento, y de pronto, cuando me di cuenta ya estaba bastante inmerso.

¿Por qué recurrir al tema migrante como eje de Lines in the Sand?

Siento que eso debe pasar con la mayoría de los artistas que están en contacto y bien afinados con la realidad de lo que estamos viviendo en el mundo, que generalmente somos como filtros que procesamos la información que está a nuestro alrededor y la sacamos de una manera u otra, sin tener una conciencia muy definida de el porqué estamos haciendo lo que estamos haciendo.

Simplemente salen las cosas porque el subconsciente filtra las cosas de una manera muy peculiar.

En los discos que he estado sacando, estoy mucho más atento a lo que está pasando en el mundo, en la política, con la sociedad, con la cultura.

Y también te comienzas a volver una persona más critica, y particularmente con lo que está pasando en Estados Unidos y en el mundo, pero como vivo aquí, el trabajo termina siendo más influenciado por lo que pasa a nuestro alrededor, estoy muy pegado a las noticias, me la paso leyendo, y escuchando, y obviamente eso se va metido por osmosis al subconsciente y se ve reflejado en el trabajo.

Generalmente me pongo a escribir o a grabar y posteriormente es que empiezo a darme cuenta de dónde vino lo que estoy haciendo, no me pongo a escribir con premeditación, diciendo: ahora voy a escribir sobre los migrantes.

No es como escribir música para películas, que tú ya sabes qué hacer.

Lo que me gusta de lo que estoy haciendo es la libertad total de lo que pueda sacar el subconsciente, y ya una vez que está más o menos armado, comienzo a darme cuenta de qué se trata, y ahí comienzo a darle forma final con el titulo del disco, el nombre de los temas, la portada del disco.

El jazz es un tipo de música muy maleable, puedes sentarte a tocar con músicos de todo el mundo, y teniendo el lenguaje del jazz común se pueden hacer un montón de experimentos que, a veces con otro tipo de música es más difícil.

Para la presentación del 15 de diciembre en el Ángela Peralta el músico que ha formado parte de los tríos de Danilo Pérez y de Pat Metheny, promete tener una o dos sorpresas.

Hemos estado tocando el material por un año y lo tenemos muy bien armado, generalmente en el jazz se da que la gente está leyendo música en el escenario, pero nosotros desde el primer concierto que dimos ya no leíamos la música, entonces se siente más como un show.

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