Aumenta UNAM 174% su gasto en protección, pero prevalece inseguridad

A pesar de que el gasto en seguridad pasó de 167.7 millones a 460.3 millones de pesos en poco más de una década, de 40 a 50 narcomenudistas continúan operando en CU.

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La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha destinado una enorme cantidad de recursos en los últimos años para hacer frente a la crisis de inseguridad que se vive al interior del campus.

De acuerdo a una solicitud de transparencia realizada a la máxima casa de estudios, de 2005 a 2016 los recursos destinados a seguridad y protección civil pasaron de 167.7 millones a 460.3 millones de pesos, es decir un incremento del 174 por ciento.

Durante los últimos doce años el gasto acumulado en estos rubros se ha elevado a un total de 3 mil 760.5 millones de pesos, que han sido usados para sueldos de los vigilantes, vehículos, vallas, cámaras de seguridad y otros aditamentos utilizados tanto en Ciudad Universitaria como en los otros campus.

Sin embargo, los recursos poco han servido para hacer frente a la crisis de narcomenudistas que operan al interior de la UNAM.

Diversos medios han denunciado a lo largo de este año la operación de los mentados dealers al interior de CU, sin que ninguna autoridad se entrometa.

Además, según números presentadas por la propia UNAM, también a través de la ley de transparencia, los delitos cometidos durante este año en el campus universitario suman ya 77, pero sólo 25 de ellos se denunciaron ante las autoridades.

Las cifras de años pasados tampoco han resultado alentadoras, pues en 2016 la cantidad de ilícitos registrados sumó 259 (el más común siendo el robo), mientras que en 2015 fueron 240 y hace tres años se contabilizaron 237.

La Comisión Especial de Seguridad del H. Consejo Universitario, justifica el crecimiento constante de la inseguridad pública en el país como un factor que afecta de forma menor la incidencia delictiva que ocurre hacia dentro de sus campus.

Aclaran que a través de la recopilación de informes parciales presentados durante el 2016 al Consejo se confirma que la Universidad Nacional no es ajena al resto del país.

Según ellos, “el problema de la inseguridad y de la incidencia delictiva en México, es un fenómeno complejo y multifactorial que trasciende al ámbito de las instituciones de seguridad pública y de procuración e impartición de justicia”.

Incluso destacan que CU cuenta con una extensión 725 hectáreas, las cuales están rodeadas por diversos asentamientos que representan peligro a la comunidad, además de traducirse en altos índices de inseguridad.

Cada día llegan al campus más de 200 mil personas, además de que se proporciona transporte interno a 146 mil pasajeros y se calcula que por los diversos circuitos de la UNAM transitan más de 200 mil vehículos.

Esto sin tomar en cuenta los diversos eventos masivos de tipo académico, cultural y deportivo, aclara el Consejo a través de un reporte que data de septiembre de 2015.

Aún así, la pregunta que nos hacemos es ¿de qué ha servido destinar cada vez más recursos a la seguridad de la UNAM, cuando los mismos narcotraficantes trabajan a plena luz del día y con completa bendición de las autoridades?

¿No siempre han presumido su autonomía para moverse por sí mismos? ¿Cuándo frenarán los ilícitos al interior de sus instalaciones?

(Con información de Reforma)

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