AMLO SE PUSO EL SACO

- Publicidad -

Sabemos que el candidato de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, nunca ha simpatizado con un intelectual como Enrique Krauze.

La semana pasada esto volvió a quedar más que claro.

Después del spot en que se escucha al historiador pedir al electorado dividir el voto para evitar que el próximo presidente de México tenga poderes absolutos, el tabasqueño salió como fiera a criticar a Krauze.

Lo llamó “intelectual orgánico del conservadurismo” y calificó de “fifís” a la sociedad civil representada por Claudio X. González y todos esos empresarios a los que pertenece, dice el tabasqueño, tanto el director de “Letras Libres” como el escritor Gabriel Zaid.

Llama la atención que un video en el que lo único que hace Krauze es advertir sobre el daño que causan y han causado las dictaduras -de izquierda o de derecha- a la democracia, haya sacado de sus casillas a López Obrador.

¿Por qué se puso el saco?

La razón es simple. Porque AMLO tiene pensado que, de ganar, instituiría una Presidencia imperial, sin límites y sin contrapesos.

El llamado al “voto dividido” es un dardo envenenado al corazón de un caudillo que necesita mayoría absoluta en las dos Cámaras para modificar a modo y capricho la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.

Las modificaciones que haría a la Constitución no solo tienen que ver con echar abajo las reformas energética y educativa.

Tendría poderes plenos para nombrar como ministros de la Corte a sus aliados, restar soberanía constitucional a los estados y por supuesto reelegirse.

Cuando acusa a Krauze de ser un “intelectual orgánico del conservadurismo” está avalando a los intelectuales orgánicos de la izquierda lopezobradorista como es el caso de Paco Ignacio Taibo II, Enrique Dussel o Hugo Aboites.

Para decirlo rápido: los intelectuales buenos, dignos de ser respetados y reconocidos son los que aplauden al mesías y están en las filas de MORENA. Los demás, pueden ser conducidos al patíbulo.

De acuerdo a crónicas periodísticas, el mensaje de López a Krauze  no fue producto de una entrevista banquetera. El candidato llamó a la fuente para dar esa declaración y deslizar lo que sin duda fue una amenaza:

Palabras más, palabras menos dijo que iba a respetar a sus opositores, pero que solo quería dejar en claro que no eran liberales sino meros simuladores.

¿Qué sucedería si un presidente de la República se dedica a descalificar moral y profesionalmente  a todos aquellos que hablen o escriban en su contra?

¿Cuál sería su destino? ¿La cárcel, el ostracismo o la muerte?

Comentarios