AMLO participará en la cumbre del G20 sobre el coronavirus

El Gobierno de México suspenderá todas sus actividades no esenciales a partir de este jueves como medida de prevención ante la propagación del nuevo coronavirus, informó la Secretaría de Salud

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Andrés Manuel López Obrador confirmó en su cuenta de Twitter que participará en la cumbre del G20 que se llevará a cabo este jueves a través de videoconferencia, para lo cual recorrerá su habitual conferencia matutina hasta las 08:00 horas.

La reunión se llevará a cabo entre las 06:00 y 07:30 horas, tiempo de la Ciudad de México.

En ella se congregarán los dirigentes de los países más industrializados del planeta para tratar de aportar una respuesta coordinada a la pandemia de coronavirus que “amenaza a toda la humanidad”, según la ONU, pese a las medidas de confinamiento que afectan a más de 3 mil millones de personas.

La cumbre será presidida por Arabia Saudita, que ocupa la presidencia rotativa de la organización. En Bruselas, el Parlamento Europeo mantendrá una sesión especial sobre medidas de emergencia para afrontar la pandemia.

Unos 20 mil 600 enfermos de COVID-19 murieron por el virus que apareció en China en diciembre. El número de contagiados se acerca a medio millón de personas, con más de 450 mil casos en todo el mundo, y “amenaza a toda la humanidad”, según Naciones Unidas.

Europa está pagando el precio más alto con dos tercios de las víctimas. El saldo aumentó considerablemente el miércoles en España (3.434 muertos), superando así a China (3.281), pero también en Francia e Italia, el país más afectado con más de 7.500 fallecidos.

En México, según la Secretaría de Salud se han presentado 475 infectados, y seis defunciones.

Un peatón camina por una tranquila calle en Saltillo, Coahuila

– “Peor que una guerra” –

En Vertova, una aldea del norte de Italia, el virus ha matado más personas que la Segunda Guerra Mundial. “Nadie merece una muerte tan horrible. Es absurdo ver que en 2020 pueda haber una pandemia de este tipo, peor que una guerra”, lamenta el alcalde, Orlando Gualdi.

“Desgraciadamente, no hay mascarillas ni desinfectante en el pueblo. Tuve que fabricarme una con un trozo de tela y mi máquina de coser”, cuenta Augusta Magni, una habitante de 63 años.

En Ciudad del Vaticano, según medios de comunicación italianos, un prelado que vive en la misma residencia que el papa Francisco dio positivo al nuevo coronavirus y fue hospitalizado.

Como consecuencia de las medidas de confinamiento sin precedentes, el mundo se ha paralizado y la economía se hunde.

Para buscar soluciones, el G20, que representa a casi dos tercios de la población mundial y las tres cuartas partes del PIB mundial, preparará “una respuesta global y coordinada a la pandemia de COVID-19 y sus repercusiones humanas y económicas”, según Arabia Saudita. El G20 está integrado, entre otros, por Estados Unidos, China, Japón, Alemania, Italia, Francia, México y Brasil.

A la cumbre se unirán otros países afectados por el coronavirus como España, Jordania, Singapur o Suiza, así como los dirigentes de grandes organizaciones internacionales.

Esta reunión se celebra al día siguiente de que Estados Unidos acordara un paquete de 2 billones de dólares, aprobado este miércoles por el Senado, y Alemania adoptara un plan de rescate de 1,1 billón de euros.

Una pantalla gigante muestra información sobre la enfermedad COVID-19 provocada por el nuevo coronavirus en una calle desierta de Tailandia

– “Penuria” –

Estados Unidos es el país donde más progresa el contagio, con casi 68.572 casos confirmados de COVID-19 y más de 1.000 muertos, según un recuento de la Universidad Johns Hopkins.

Y preocupa África, mal equipada para enfrentarse a una crisis sanitaria a gran escala. Mali o Libia, dos países en guerra, han registrado sus primeros casos.

A la cabeza de la primera potencia económica mundial, el presidente estadounidense Donald Trump no oculta su impaciencia por volver a la normalidad, de preferencia antes de Pascua -dice- para evitar una larga recesión.

Un escenario que cobra forma en China, donde las restricciones drásticas impuestas durante meses en la provincia central de Hubei, epicentro de la pandemia, se han levantado, salvo en la capital regional, Wuhan. En las carreteras se formaban embotellamientos y se veía a hordas dirigiéndose a trenes y autocares.

El gigante asiático ha logrado contener la enfermedad y el contagio parece disminuir en Italia, con una disminución de los nuevos casos.

Francia, que cuenta con más de 1.300 muertos, se prepara para un “largo esfuerzo”. Retiró a sus tropas de Irak y puso a los militares en pie de guerra contra esta emergencia sanitaria.

América Latina, con más de 7.837 casos y 127 muertos, también aplica medidas drásticas: cierre de fronteras, confinamientos obligatorios y toques de queda en algunos países.

India, el segundo país más poblado del mundo, con oficialmente 519 casos, incluidos 10 mortales, confinó a sus 1.300 millones de habitantes.

En las calles vacías de Nueva Delhi, el canto de los pájaros ha sustituido a las bocinas y los gritos. En Bombay, Rafiq Ansari, un vendedor de verduras, está preocupado por la futura “penuria” porque resulta “cada vez más difícil aprovisionarse”.

Rusia se paralizará la próxima semana. El presidente Vladimir Putin pidió a sus conciudadanos que “se queden en casa”, sin ordenarlo.

Las repercusiones económicas con más que evidentes.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Singapur, cuya economía suele ser la primera en dar señales de debilidad en caso de crisis, se contrajo un 2,2% interanual en el primer trimestre.

la Bolsa de Tokio cayó este jueves, después de dos sesiones de ganancias, por el miedo al coronavirus, que a Francia le supone una pérdida de actividad económica del 35%.

(AFP)

Una persona cruza una de las calles del centro de Washington donde se cancelaron las actividades no esenciales 

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