Alemania devuelve a Israel los archivos de Max Brod, confidente de Kafka

Postal de Franz Kafka
- Publicidad -

La policía alemana devolvió este martes a Israel miles de documentos que pertenecían a Max Brod, confidente y responsable del testamento de Kafka, poniendo el epílogo a uno de los seriales más famosos en relación a archivos literarios.

El acontecimiento marca “el epílogo de una historia verdaderamente kafkiana” y constituye “un acto de justicia histórica”, estimó el embajador de Israel, Jeremy Issacharoff, durante la ceremonia que se desarrolló en su residencia en Berlín.

Brod, que murió en 1968, contribuyó a hacer célebre la obra del autor de “La metamorfosis” al publicar algunas de sus novelas más importantes después de su muerte y en contra de la voluntad de Kafka, que le pidió que las quemara.

Este archivo aún es relevante en la actualidad. Como la mayoría de los libros de Kafka no fueron publicados en vida, cualquier manuscrito puede tratarse de una potencial texto inédito del escritor de Praga, uno de los autores más célebres en lengua alemana del siglo XX.

En 2003, dos israelíes examinaron los archivos literarios alemanes de Marbach, en el sur de Alemania, y potenciales compradores privados aseguraron haberse hecho con documentos inéditos de Max Brod, que también era escritor y periodista.

Las autoridades alemanas “comprendieron rápidamente que se trataba de documentos que pertenecían a los archivos privados de Max Brod que habían sido robados del domicilio de su secretaria en Tel Aviv”, según la embajada israelí.

Tres maletas, con 5 mil páginas de documentos personales, aterrizaron entonces en las oficinas de la policía federal alemana, que pidió el apoyo a expertos literarios para que hicieran un inventario de esos documentos.

“Podemos decir que se trata de un quién es quién del mundo cultural europeo de los primeros cuarenta años del siglo pasado”, explica Stegan Litt, comisario de los archivos israelíes.

Solo un documento de Kafka

Entre las 5 mil hojas entregadas este martes solo hay un documento de Kafka, una postal que envió en 2010.

Pero los otros manuscritos, entre los que hay pasajes inéditos del diario de Brod y la correspondencia con su esposa, pueden aportar informaciones interesantes sobre la vida de Kafka.

Los documentos serán depositados en la Biblioteca Nacional israelí, implicada desde hace más de diez años en una batalla judicial para recuperar la integralidad del archivo de Max Brod.

El tribunal alemán de Wiesbaden se pronunció en enero de este año a favor de devolver los documentos a la Biblioteca Nacional israelí.

Un tribunal de Zúrich también dictó en abril que otros documentos de Kafka, entre los que hay dibujos y manuscritos, deben ser trasladados de las cajas fuertes de la banca suiza UBS a Israel.

Antes de su muerte en 1924, Kafka había pedido a su amigo Max Brod que quemara sus manuscritos, pero este último los conservó y se los llevó a Tel Aviv tras huir de Europa ante la amenaza del nazismo.

Tras su fallecimiento en 1968, Brod legó todos estos documentos a su secretaria Esther Hoffe.

Pero esta última no respetó su voluntad y en lugar de transmitir estos archivos, cuyo valor es de varios millones de dólares, a una institución cultural los dio a sus dos hijas como herederas.

Desde entonces, la colección Brod generó múltiples pugnas judiciales que llegaron hasta el Tribunal Supremo israelí.

La Biblioteca Nacional israelí recuperará finalmente el manuscrito original de “El proceso”, epicentro de la batalla judicial entre Israel, Alemania y la familia Hoffe después de que la secretaria lo vendiera por dos millones de dólares a los archivos de Marbach.

Según la prensa israelí, Hoffe, que aseguró antes de su muerte haber sido víctima de un robo, guardaba estos documentos en condiciones poco adecuadas, entre una decena de gatos entre los trastos de su apartamento.

(AFP)

Comentarios