Adiós TLCAN; hoy inicia la era del T-MEC

El nuevo tratado entre México, EEUU y Canadá abarca un mercado de casi 500 millones de consumidores; un flujo comercial de 1.2 billones de dólares en 2019; los tres países suman el 27 por ciento del PIB mundial

29 de enero de 2020.-Donald Trump, presidente de Estados Unidos, al firmar el nuevo tratado en la Casa Blanca. Foto: SAUL LOEB / AFP
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El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), como se nombró en nuestro país o United States-México-Canadá Agreement (USMCA), como lo bautizó Donald Trump, entra en vigor este 01 de julio tras muchos meses de negociación para modernizar el TLCAN, que durante 26 años rigió la relación comercial entre los tres países que integran América del Norte, una de las regiones más competitivas del mundo.

El Tratado de Libre Comercio de America del Norte (TLCAN) surgió de la necesidad de elevar la competitividad de la región ante el crecimiento de otras como Asia.

En 1990, los entonces presidentes de México, Carlos Salinas de Gortari, y de Estados Unidos, George Bush, iniciaron conversaciones para completar un acuerdo.

Por el lado mexicano, quien encabezó la negociación fue Herminio Blanco Mendoza, subsecretario de Comercio, y se firmó el 17 de diciembre de 1992 por el presidente Bush, el primer ministro de Canadá, Brian Mulroney y Salinas de Gortari.

Se formó así el bloque económico y el área de libre comercio más grande del mundo y entró en vigor en 1994.

Durante años el TLCAN rigió la relación comercial de los tres países, aunque no libre de críticas y opositores, uno de ellos, el ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien desde su posición de candidato, lo consideraba “el peor acuerdo de la historia”.

Ya como presidente, amenazó con sacar a su país del tratado si este no era modernizado, así que el 16 de agosto de 2017 comenzaron las negociaciones para su actualización.

Tras meses de negociación, el entonces presidente Enrique Peña Nieto, su homólogo, Donald Trump y el primer ministro canadiense Justin Trudeau, firmaron el nuevo acuerdo en noviembre de 2018.

Sin embargo, el texto original fue enmendado en el Congreso en Washington, donde la oposición demócrata sumó cláusulas para evitar la competencia desleal mexicana.

Trump, rubricó la versión final en enero de 2020 presentándola como una “victoria colosal” para los trabajadores estadounidenses, y terminaba “la pesadilla del TLCAN”.

En total, 24 capítulos fueron modernizados y 10 se añadieron, entre los que destacan:

Derechos laborales. El principal reclamo de los sindicatos de EEUU y Canadá fue que en México existiera garantía de democracia sindical, las negociaciones colectivas, el aumento al salario mínimo y creación de un sistema de tribunales que resuelvan las disputas laborales.

Reglas de origen. Aumentará de 62.5 a 75 por ciento las reglas de origen del contenido de los automóviles fabricados en la región, lo cual ocurrirá mediante un aumento gradual hasta 2023, donde el 70 por ciento del acero y aluminio de un vehículo debe ser norteamericano.

Salarios. Obliga a que 40 por ciento del vehículo lo fabriquen trabajadores con salarios superiores a 16 dólares la hora, y en México, por ejemplo, el salario mínimo nacional es de 123 pesos diarios, poco más de 5 dólares.

Nuevos capítulos. El T-MEC también incluye nuevos capítulos de comercio digital, medio ambiente, competitividad, anticorrupción, buenas prácticas regulatorias y pequeñas y medianas empresas.

Ley de propiedad Industrial. Implica cambios sobre el manejo de patentes de la industria farmacéutica, con mucho poder en Estados Unidos, que ponen en duda todavía la producción de medicamentos genéricos en México.

El TLCAN no tenía una fecha de caducidad, pero el T-MEC tendrá una revisión periódica a partir del sexto año.

No se espera que la relación comercial entre las tres naciones sea tersa, bajo los caprichos de Donald Trump, pues Robert Lighthizer, advirtió el 17 de junio en el Congreso de Estados Unidos que evalúa presentar una queja a México por falta de aprobación de productos biotecnológicos estadounidenses, y que vigilará “muy de cerca” al protegidos sector lácteo de Canadá.

Y, según reportes de prensa, Trump evalúa volver a imponer aranceles al aluminio canadiense, como ya lo hizo en 2018 en plena discusión del T-MEC.

(Con información de Milenio y Excélsior)

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