ACTOS DE PODER

Mérida, Yucatán, 27 de marzo de 2020.- Personal médico del Hospital Regional del ISSSTE de Susulá protesta por no contar con los equipos e insumos necesarios para atender a pacientes sospechosos de COVID-19
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Nuestras debilidades

La pandemia que vive la humanidad está mostrando, como jamás pensamos, nuestras debilidades como entes sociales.

Acostumbrados a la híper conexión, a la inmediatez, al mundo globalizado, nos damos cuenta que en esta gran aldea global estamos completamente solos y que, en medio del aislamiento, nos sentimos raros ante la compañía de quienes son nuestros más cercanos.

¿Hace cuánto que no platicábamos -de persona a persona- sin que mediara el WhatsApp? ¿Desde cuándo no nos habíamos percatado de la importancia del vecino que sobrevive de sus ventas en su tienda de abarrotes porque nos quedaba de paso el supermercado?

Hoy nos damos cuenta que nuestras fortalezas fincadas en la tecnología -internet y smartphones- son lo que más nos han convertido en seres débiles ante el contacto social. Las reuniones de esta época se daban con los dispositivos en las manos, entrecortando pláticas y convivencia. Teníamos una vida social virtual.

Esas mismas herramientas también suplieron la cercanía de padres e hijos, y ahora, estamos redescubriendo a las personas que habitan nuestra misma casa.

¿Qué va a pasar con nosotros cuando acabe la emergencia, que se encuentre la cura y la vacuna para prevenir el coronavirus? La sociedad no será más fuerte si no reconocemos que el de al lado es parte importante en nuestra vida.

La pandemia nos ha mostrado débiles y miedosos ante la pandemia. Estamos ansiosos de que esta etapa de incertidumbre termine.

En México aún estamos lejos de lo peor de esta crisis sanitaria.

Regresaremos a la “normalidad” más divididos, con una economía afectada al máximo, no sólo por los efectos adversos a la salud sino por la recesión mundial.

Lo que nos hará más fuertes como país y como sociedad, será no dejar pasar a los que, después de la crisis, quieran venderse como salvadores de la patria ante los escenarios adversos que se avecinan. A esos hay que cerrarles la puerta. Los vamos a reconocer fácil, se dirán apartidistas, opositores al régimen y demás linduras. Sólo recordemos que la mayoría de ellos, contribuyó a que México no tuviera las fortalezas con las que pudiera enfrentar la pandemia de mejor manera.

La Letrina. Uno de los personajes que más encono siembra en esta época se llama Felipe Calderón, al que en la pandemia de la influenza AH1N1 se le cayó la economía del país y que dejó a México convertido en fosa común, inundado en sangre.

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