Actos de Poder

En la Delegación Tláhuac había sido subdirector de Fomento Económico, secretario particular del delegado, director de Seguridad Pública, director de Fomento Económico y subdirector general de Desarrollo Social.

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Le pega a MORENA

Tenía la mejor currícula y era, sin duda, el mejor perfil para gobernar.

En la Delegación Tláhuac había sido subdirector de Fomento Económico, secretario particular del delegado, director de Seguridad Pública, director de Fomento Económico y subdirector general de Desarrollo Social.

Conocía, pues, las entrañas de la demarcación. Hasta que la Marina abatió a El Ojos.

En ese preciso momento, a Rigoberto Salgado se le olvidó toda su experiencia como funcionario delegacional.

Dijo no saber quién era El Ojos, a pesar de tener en la nómina a familiares de ese personaje de la delincuencia organizada.

¿Qué hizo Rigo Salgado en los cargos que ocupó en la delegación que hoy, se supone, gobierna?

¿Simuló? ¿Maquilló trabajo? ¿Le hicieron la chamba?

Alguien que entró en contacto con los sectores más desprotegidos de una delegación tan pobre como Tláhuac conoce, calle por calle, a cada uno de los actores sociales de su comunidad.

Quien tuvo en sus manos el Fomento Económico de su localidad tiene perfectamente identificados a los pequeños, medianos y grandes emprendedores de su Delegación.

Para alguien que fue director de Seguridad Pública le queda claro en dónde están y a qué se dedican los delincuentes en las calles, barrios y colonias de Tláhuac.

¿Qué pasó entonces con Rigoberto Salgado?

La respuesta la tiene él, pero si en su última comparecencia ante la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa capitalina no respondió nada, menos lo hará con la opinión pública.

La actitud de Salgado lo compromete más a él, pero al mismo tiempo, se lleva al lodazal a su partido, MORENA.

Salgado es hoy lo que en 2004 fueron los video escándalos.

Pero ahora es más grave.

Rigoberto Salgado había tendido relaciones con políticos de otras demarcaciones para ampliar su influencia, más allá de Tláhuac.

Sus operadores, al menos sus hermanos Raúl y Rosendo, tenían cargos en MORENA.

Uno en Durango, el cual tuvo que dejar por acosar a una mujer militante del partido.

Raúl, su emisario y de Rogelio Valdespino, miembro de la estructura nacional de MORENA lo asignaron a Ixtapaluca.

Aunque estuvo en el cargo por más de un año, nunca conoció el municipio, ni se involucró en los trabajos de partido. Simuló.

Lo que sí hizo Raúl por encargo de Rigo fue establecer alianzas.

Las presumió. Una de ellas, fue con el Movimiento Antorchista. A decir de quienes lo escucharon, se vanagloriaba de haber negociado con ese grupo de priistas. A la fecha no se sabe qué se negoció, aunque muchos piensan que era la entrada de mototaxistas a Ixtapaluca a cambio de la llegada de los Antorchistas a alguna de las comunidades de Tláhuac.

Raúl también hizo alianza con la gente de Higinio Martínez, el cacique de Texcoco y de MORENA en el Estado de México.

Uno de los “operadores” de Higinio hizo pacto con dos priistas. Uno, confrontado con los Antorchistas, el ex alcalde y diputado federal y local Armando Corona Rivera. Éste político ya maneja su alianza con Higinio y con Rigo para poner candidato a la alcaldía de Ixtapaluca. MORENA pondrá el registro.

El otro priista es el actual diputado local Reynaldo Navarro, hermano de un subdirector de CONAGUA que quiere ser alcalde en San Miguel de Allende, Guanajuato.

Navarro ya buscó a priistas para ofrecerles financiar sus campañas si lo dejan poner candidato en MORENA.

Tanto Rigo, como Higinio tenían ya a quien operaría su alianza en este municipio mexiquense. Se trataba, nada más y nada menos que la ex delegada en Iztapalapa Clara Brugada.

Todo esto era armado por Rigo para ampliar su coto de poder. Para ello contaba con la anuencia de uno de los menos conocidos, pero no por ello menos importantes dirigentes de MORENA a nivel nacional: Gabriel García, el secretario de Organización.

Con el aval de García, el que, por cierto, aun no da cuentas del préstamo por 30 millones de pesos que pidió a nombre del comité de MORENA en el estado de México, Rigo e Higinio cambiaron estructuras de MORENA a menos de dos semanas de la elección del 4 de junio.

A pesar de los resultados que ellos esperaban en el sur oriente de la entidad, sólo lograron hacer perder al partido de López Obrador en el distrito de Chalco, operado íntimamente por Rogelio Valdespino, y Chicoloapan, manejado por Higinio.

En Ixtapaluca, donde el pacto con los priistas de Antorcha Campesina y los dirigentes Reynaldo Navarro y Armando Corona, las bases les dieron la vuelta y MORENA ganó por más de 10 mil votos.

De todo esto López Obrador debe estar enterado. Y por eso, Salgado y su parentela deben ser alejados a toda costa de él si es que quiere que la credibilidad que tienen los militantes de MORENA no decaiga.

No Mentir, como lo hizo Salgado al presentarse como la mejor opción para gobernar Tláhuac.

No Robar, como lo hizo Salgado en Tláhuac en donde a los habitantes de esa delegación les arrebataron la tranquilidad.

No Traicionar, pues, aunque en la propaganda de Salgado se prometía el renacimiento de Tláhuac, las promesas incumplidas se convierten en traiciones.

El Proyecto Alternativo de Nación está en tela de juicio. Sólo un deslinde de Andrés Manuel López Obrador de los Hermanos Salgado y de Higinio Martínez y toda su camarilla podrá hacer creer plenamente en su dirigente.

¿Sabrá Andrés Manuel que en su nombre y en el de Delfina se venden no sólo candidaturas sino hasta cargos en las alcaldías?

El 12 de agosto habrá consejo estatal de MORENA. Ahí sabremos si AMLO se queda con la militancia o apoya a la Mafia del Poder incrustada en su partido.

P.D. Alguna vez, en una plática con Raúl Salgado, le cuestioné su apoyo a miembros de MORENA con actividades no muy claras. Me respondió que esa persona a la que yo cuestionaba y a la que yo le había llamado simulador por mentir sobre su liderazgo en ese partido: “te vio a los ojos y te va a partir la madre”. Semanas después de ello, con el mismo Salgado y delante de un altísimo dirigente de MORENA de testigo, la frase “te estoy mirando a los Ojos…” se repitió. La palabra Ojos tiene hoy otra connotación.

La Letrina. Hablando de traiciones, a Tamaulipas llegó como delegado del CEN del PRI, José Murat. El ex gobernador de Oaxaca y presidente de la Fundación Colosio tiene la encomienda de nombrar una nueva dirigencia estatal.

Hace unos días, el dirigente del Partido Verde en esa entidad, Patricio King, acusó a militantes del PRI, el partido del que es aliado, que Oscar Luebert, un personaje cercano a Tomás Yarrington quiere ser presidente del tricolor en Tamaulipas.

King dice que ellos no pueden dejar de lado pensar si van con el PRI aliado mientras los allegados de Yarrington sean quienes dirijan al PRI Tamaulipas.

Las denuncias y dudas que se ciernen sobre los priistas, no dejan lugar a dudas en los Verdes: mientras que haya sospechas que los que dirigirán al PRI en Tamaulipas están coludidos con la delincuencia organizada, no quieren ir en alianza con ellos.

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