Actos de Poder

- Publicidad -

PAN y PRI, sin brújula

Acción Nacional intenta presentarse como dura oposición al nuevo Gobierno de la República. Lo hace con una campaña con la que pretende comparar al presidente López Obrador con personajes como Maduro, Chávez o Hitler.

El PAN y su dirigente Marko Cortés, se dan un tiro en el pie, una parte de la opinión pública recuerda que fundadores de ese partido simpatizaban con el nacional socialismo de Hitler. Además, impusieron con el PRI a un presidente que emprendió una etapa de violencia e inseguridad que vivimos hasta nuestros días. La herencia de Calderón no tiene para cuando acabar.

El PRI pide, en voz de la senadora y presidenta de ese partido, Claudia Ruiz Massieu Salinas, combatir la corrupción. También se lanza a obstaculizar la Ley General de Remuneraciones (LGR) que impediría que cualquier servidor público gane un salario superior al del presidente.

Además, demandan al Gobierno que respete al Poder Judicial que congeló la LGR, en el colmo del cinismo del partido que construyó un andamiaje de corrupción e impunidad.

Desde julio, ni el PRI ni el PAN han encontrado el camino para enfrentar a un Gobierno con una amplia base social como la que tiene López Obrador. El PAN abandonó sus raíces cuando Vicente Fox ganó la Presidencia y se hizo cómplice del priismo más rancio y corrupto. Felipe Calderón terminó por destruir al que fue su partido, imponiendo dirigencias y candidatos. Ni Fox ni Calderón se alejaron de la corrupción de su aliado estratégico: el PRI.

Cuando el partido que fundó Calles recuperó la Presidencia en el 2012, muchos alertamos de los riesgos que suponía la llegada de Enrique Peña Nieto al Ejecutivo. Este personaje es un individuo formado en las máximas del “político pobre es un pobre político” y “el que no transa, no avanza”. Y así fue su sexenio. 

Ni la senadora Ruiz Massieu Salinas ni Cortés son personajes de la política que tengan consensos en sus partidos para encabezar la oposición a López Obrador. Pero el gran conflicto de ambos partidos es que no tienen ninguna figura emergente que los rescate ante la alta popularidad del presidente López Obrador.

México necesita una oposición fuerte, figuras que aglutinen a quienes no coinciden con el Gobierno que inicia, pero en su prepotencia y ambición de poder, los grupos que viven al interior de esos partidos no presentan ninguna alternativa que tenga la personalidad para abanderar la oposición.

PAN y PRI están en una crisis que los puede llevar a desaparecer, ¿le conviene a México que estos partidos dejen de existir?

La Letrina. Funcionarios del Gobierno del veracruzano Javier Duarte ya dejaron la cárcel. Acusados de desfalcos al erario, de desaparición forzada, los duartistas enfrentarán sus procesos en libertad. Extraño que el Poder Judicial de Veracruz los libere pocos días después de la asunción de un gobernador morenista. Extraño que la Fiscalía de Miguel Ángel Yunes no hiciera nada por impedir que esos personajes salieran de la cárcel. La Fiscalía veracruzana debe explicar la liberación de los duartistas. Algo apesta a podrido. 

Comentarios