Actos de Poder

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Los intrusos en Morena

El caso del diputado federal Cipriano Charrez es el mejor ejemplo de lo que habría de pasar con Morena al aceptar desechos de otros partidos y postularlos a cargos de elección popular.

Charrez Pedraza fue panista. El PAN lo postuló por el V distrito local de Hidalgo con cabecera en Ixmiquilpan y ocupó un lugar en la LXII Legislatura de ese estado.

Charrez, también alcalde de Ixmiquilpan, llegó bajo las siglas del PAN. Su sucesor en el cargo es su hermano Pascual.

En 2017, ante la ola morenista, se sumó al partido de López Obrador.

El 06 de octubre, Charrez chocó. Los primeros testimonios decían que el legislador iba manejando su camioneta en estado de ebriedad. Horas después, el diputado argumentó que no manejaba, que no estaba ebrio y que su chofer era quien llevaba el volante.

En ese accidente perdió la vida Iván Fuentes. Chofer de taxi. El diputado Charrez argumentó que el taxi con el que colisionó su camioneta llevaba combustible, así como dejando ver que el difunto Fuentes era huachicolero.

Charrez, de origen panista y hoy diputado por Morena tiene chofer, ¿quién lo paga?

La historia de Charrez tiene episodios que debemos recordar. Siendo alcalde, solicitó licencia para ir por una diputación. Los síndicos y los regidores de Ixmiquilpan denunciaron amenazas luego que se negaron a aprobar la licencia solicitada (ver “Amenazan a regidores que le negaron licencia al alcalde de Ixmiquilpan” Quadratín Hidalgo 04 marzo 2016). Sus compañeros de cabildo no lo querían fuera del cargo para que cumpliera sus promesas de campaña.

Morena prometió que postularía personas que dignificaran la política. Propuso a mucha gente valiosa para ir por regidurías, sindicaturas, alcaldías, diputaciones, pero también postuló a muchos Charrez, que solo se han servido de la política para satisfacer sus intereses personales.

Este no será el único escándalo que veremos. Muchos legisladores de Morena, en el Congreso federal y en los locales, son expriistas, expanistas, experredistas, o empleados de políticos de partidos diferentes a Morena, que no tienen compromiso alguno con el Proyecto Alternativo de Nación, ni con la Cuarta Transformación. Son, simple y llanamente, vividores de la política que ya buscan el siguiente cargo.

El señor Charrez, si tuviera bien puesta la ideología de Morena, no solo habría reconocido su participación en el accidente y no habría, como parece que sucedió, presionado a los familiares de su víctima para otorgarle el perdón.  Charrez Pedraza ya gozaría de una licencia.

Ese es el costo que tendrá que pagar Morena por haber postulado personajes que pertenecían a partidos ajenos al movimiento que originó el triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Se les dijo, pero no hicieron caso. Ahora, a pagar la factura con todos los intereses incluidos.

La Letrina. Hay quienes quisieran ver a César Yáñez lejos de Andrés Manuel López Obrador. Desde fuera, y algunos de adentro, piden que César “renuncie” al encargo que ya le ha dado el presidente electo. Reitero que no veo a César fuera del equipo de AMLO, vamos, ni siquiera en temporada vacacional. La lucha de López Obrador no se entiende sin la presencia, discreta, solidaria y comprometida de César Yáñez.

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