Actos de Poder

La muerte por asfixia de dos personas no conmueve a ningún miembro de las más altas esferas del poder.

- Publicidad -

Socavón nacional

Todo en México parece reblandecerse.

Todo, menos el optimismo oficial.

La muerte por asfixia de dos personas no conmueve a ningún miembro de las más altas esferas del poder.

Un “mal rato”, resumió Gerardo Ruiz Esparza, uno de los hombres del Presidente que ocupa la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

El Presidente Peña declara que México será, pronto, otra vez una potencia petrolera. Nunca dejó de serlo, solo que desde 1982 no habían podido vender PEMEX. Por eso lo dejaron caer poco a poco.

Ése, es un gran hoyo, un socavón para las finanzas nacionales, que no podrán ver ganancias al cien por ciento de la riqueza natural de México.

Para desgracia de todos, el otro socavón que se abrió es el de la confianza en las instituciones electorales.

Mientras todo mundo vio el descaro con el que desde la Presidencia se promovió al candidato priista, en el Instituto Nacional Electoral no se percataron del gran despliegue de recursos, humanos y financieros que se volcaron en el Estado de México.

El reconocimiento de la ciudadanía en el INE quedó sepultado por miles de toneladas de parcialidad de los consejeros electorales acompañantes, voluntarios e involuntarios, del fraude del 04 de junio.

Qué decir del socavón que ya casi llega al infierno provocado por la inseguridad y la violencia.

De unos meses para acá, la violencia es más cruda y cotidiana.

11 degollados en Hidalgo, 28 masacrados en una cárcel de Guerrero, matazones sin ton ni son.

Hundidos en un ambiente de miedo que parece provocado desde algún lugar para crear paranoia, psicosis para que la sociedad no participe en los asuntos que le incumben.

Nos quieren encerrados en un hoyo profundo y oscuro en donde los miembros de la élite gobernante hacen lo suyo, que no es lo nuestro.

Mientras los jilgueros del poder gritan desaforados “¿dónde está la crisis?”, la terca realidad nos mantiene en la pobreza y la desigualdad.

Empleos creados como nunca, dicen los ganadores de la crisis, y sí, hay muchos empleos de miseria que no cumplen con una remuneración como lo ordena la Constitución: que satisfaga lo más elemental.

¿Y qué tal la gran oquedad en el Poder Legislativo? No quisieron nombrar un fiscal anticorrupción, se han tardado en cumplir los mandatos que ellos mismos han legislado. La ciudadanía les estorba, solo es necesaria para legitimar su chambismo cada tres o seis años.

México se desmorona a paso exprés. A cada paso se abren hoyos provocados por la impunidad y la corrupción. Por desgracia, no caminamos, corremos.

Comentarios