Actos de Poder

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Emilio Álvarez Icaza

Emilio es objeto de ataques, injurias y denuestos. Unos llegan del lado que comulga con el Gobierno de Enrique Peña Nieto. Otros son de parte del sector más intolerante de quienes simpatizan con Andrés Manuel López Obrador.

Algunos más surgen de quienes se sienten traicionados, ofendidos porque Emilio será senador de la República.

Las críticas de los peñanietistas no son nuevas. Cuando el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos vino a México a investigar la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Guerrero, el Gobierno y su aparato de propaganda acusaron que Emilio, como secretario ejecutivo de la CIDH, había malversado recursos asignados por el Gobierno para la operación del GIEI.

La PGR desechó la denuncia, se trataba de acusaciones que pretendían desviar la atención de lo sucedido en Iguala, justo cuando los miembros del GIEI pidieron que el cuartel del Ejército en la localidad se abriera a las investigaciones.

Emilio es un promotor y defensor de los derechos humanos y la libre expresión. Se puede criticar su desempeño en la CIDH, en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal o como Consejero Electoral, pero no su integridad.

Muchas de las críticas en contra de Emilio se radicalizaron cuando, junto con Javier Sicilia y otras víctimas de la violencia desatada por el Gobierno de Felipe Calderón y el crimen organizado, caminaron por las zonas del terror de nuestro país.

Visibilizar el horror, presentar el dolor de las víctimas y exponer la impunidad generó la ira del Gobierno y el enojo de los candidatos presidenciales. El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad exhibió la falta de compromiso y empatía de la clase política con los ciudadanos dolientes.

Emilio también se atrevió a aceptar la secretaría ejecutiva de la CIDH. Eso puso en alerta al Gobierno. El talante autoritario del nuevo PRI tendría un visor permanente en una organización internacional. Por eso, cuando sucedió lo de los 43, el Gobierno, antes de investigar lo que en realidad sucedió, creó una “verdad histórica”, trató de desacreditar a Emilio y a los miembros de GIEI, pero el tiempo les va dando la razón a los defensores de los derechos humanos.

Hoy, a Emilio lo critican porque irá al Congreso. Quienes no lo tienen como candidato lanzan improperios, acusaciones que no pueden sostener. Yo les pregunto a los de Juntos Haremos Historia ¿por qué no se atrevieron a llevarlo a sus filas? Emilio no es dócil, tampoco conformista. No puede serlo, su biografía y su árbol genealógico no se lo permiten.

Los que se lanzan de nuevo contra él saben que un legislador como Emilio no dejará que hechos criminales como el de los 43 y Tlatlaya, entre otros, queden en la impunidad. Por eso lo atacan.

Por México al Frente lo postula. Ellos al menos se atrevieron a hacerlo. A quienes cuestionan la candidatura de Emilio les pregunto ¿no es tiempo ya de que ciudadanos como Emilio tomen las riendas en los cargos de poder? Estamos acostumbrados a legisladores levanta dedos, fieles a sus partidos e intereses personales, estamos a punto de tener una legislatura en la que, al menos, habrá una veintena de personajes dignos de ser representantes del pueblo. Uno de ellos es Emilio.

Emilio ha soportado, y soportará, las críticas. Los que no podrán mantener sus acusaciones son los que, escondidos en una falsa postura de “ciudadanos independientes”, seguirán criticando desde su primera fila, en la comodidad de la comentocracia.

La Letrina. Hoy se conocerán más nombres de quienes serán candidatos a alcaldes en el Estado de México por Morena. Creo que veremos que en las listas hay consenso. Alfredo del Mazo e Higinio Martínez llevarán abanderados tanto en el PRI como en Morena. Los acuerdos fortalecen al Gobierno estatal y al grupo de Texcoco.

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