Actos de Poder

- Publicidad -

El reto de Meade

José Antonio Meade, precandidato del PRI a la Presidencia lanzó un reto a Andrés Manuel López Obrador: definir la postura sobre el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México.

Con ello busca diferenciarse del candidato de Morena con respecto a la modernidad del país. Pero Meade no puede lanzar retos cuando en su parcela las cosas están desajustadas.

Las postulaciones a los cargos de elección popular están reventando al PRI.

Por ejemplo, la imposición de su coordinador de campaña, Aurelio Nuño, para que el senador Albores Gleason sea el candidato al Gobierno de Chiapas lo puede hacer perder en el estado que representa una cauda importante de votos para su causa.

Cuando el PRI decidió llevarse a Javier Lozano como vocero para encabezar los ataques contra López Obrador, fue neutralizado a la primera. La versión de que Rusia apoya al puntero en las encuestas fue revertida de una manera simpática, con muy buen humor por el tabasqueño.

El Andrés Manuelovich que le quiso imponer Lozano a López Obrador le dio puntos a favor al de Morena.

Son varios priistas los que ya renunciaron a su militancia por no ser considerados para las candidaturas.

Y la base, los que votan, los que operan durante la campaña y en el día de la jornada electoral no lo sienten con la capacidad de aglutinar al priismo.

Ese es el reto que de veras tiene Meade.

Y la versión de que hay candidato alterno en el PRI, en la persona de Nuño, solo lo debilita.

Cada encuesta que lo pone en tercer lugar desmotiva al priismo duro. Cada comentario de que lo van a bajar de la candidatura se fortalece con la inacción del equipo de campaña.

José Antonio Meade tiene un reto mayúsculo: romper con el Gobierno federal que está desprestigiado por la corrupción, la impunidad y la violencia que vive México; cambiar a su equipo de campaña, incluido el presidente del CEN del PRI y allegarse de priistas que sí saben cómo hacer las cosas (para su desgracia, el caso Chihuahua le pegó a Beltrones, alguien que sí podría sacarlo adelante) y hacer una verdadera operación cicatriz con Osorio Chong.

El reto de Meade no es con Andrés Manuel y el Aeropuerto, es con su partido, con sus aliados y con su equipo de campaña. Todos ellos juntos, lo están hundiendo.

La Letrina. Desde el vocero de la campaña del tricolor, pasando por el presidente del CEN del PRI, hasta llegar al secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, alertan de una intervención rusa en nuestras elecciones. Cabe aquí una pregunta: ¿si el equipo del candidato ya sabe cómo, por dónde y quiénes intervienen, por qué el jefe de ese grupo, el canciller Luis Videgaray, no ha emitido una nota diplomática al gobierno de Putin?

Comentarios