Actos de Poder

Andrés Manuel López Obrador pide a los militantes del PRD y del PAN que se vayan con él. Muchos desencantados de sus partidos podrían irse si no obtienen candidaturas en sus respectivos institutos. No antes.

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¿Cuál alianza le sirve a México?

Semanas antes de que se fuera a votar el 04 de junio en cuatro entidades, los presidentes de Acción Nacional y del PRD anunciaron la intención de crear una alianza con miras al proceso de 2018.

Al mismo tiempo, Andrés Manuel López Obrador, dirigente de MORENA, proponía a la militancia de esos partidos sumarse a su movimiento pero a la de ya y no esperar al 2018.

Hoy, pasadas las derrotas en el Estado de México y Coahuila (este último estado puede ser cedido por el PRI al PAN si así conviene a la connivencia del Pacto por México), parece que va tomando forma la conformación de un Frente Democrático Opositor.

A ese frente no están invitados ni el PRI y, aunque le hayan enviado por escrito la invitación, tampoco es convidado López Obrador.

Entonces, tenemos tres actores para la contienda del 18: el PRI-Gobierno, por un lado; en otra de las esquinas se encuentra López Obrador; y, frente a ellos, una difusa alianza de contrarios.

¿Cuál de las alianzas a las que se ha convocado le servirá a México?

Pareciera que la del PRD, PAN, Movimiento Ciudadano, y hasta el Verde que dice que le entra, es la que en la lógica de los números llevaría la de ganar en un proceso electoral.

Pero no se trata solo de sortear una elección, sino de darle viabilidad a un país que se está resquebrajando entre crisis de seguridad, una crisis económica permanente (ya lleva 30 años) en donde México no crece, y altísimos índices de impunidad y corrupción.

No veo a los políticos de estos partidos cediendo espacios que consideran suyos, y mucho menos permitiendo que ajenos a sus “ideologías” se encumbren en el poder que creen tener cada uno.

No veo un engarce de políticas públicas que vayan de la aceptación de las libertades ciudadanas (aborto, matrimonios igualitarios) con el liberalismo salvaje que pide desincorporar todas las empresas en poder del Estado para darlas a entes privados.

Menos veo que los partidos políticos cedan a un ciudadano sus registros para derrotar al partidazo o a quien consideran mesiánico, autoritario y populista.

Andrés Manuel López Obrador pide a los militantes del PRD y del PAN que se vayan con él. Muchos desencantados de sus partidos podrían irse si no obtienen candidaturas en sus respectivos institutos. No antes.

Pero existe un problema: quienes detentan la burocracia de MORENA ya están en la venta de candidaturas y hasta de cargos administrativos en muchos municipios y estados donde habrá elecciones concurrentes a la federal.

¿Qué ofrece entonces MORENA? Con los cargos repartidos por los mafiosillos del poder incrustados en MORENA, los militantes de otras franquicias partidistas no tienen cabida.

MORENA tendrá que clarificar qué quiere de los desertores de otros partidos y cuánto cede la nomenclatura del movimiento que encabeza López Obrador.

A mí no me convence ninguna de esas alianzas. Ambas buscan en esas coaliciones los acomodos políticos, la búsqueda de hueso, el chambismo y el amiguismo. También pretenden perpetuar en los cargos de poder a quienes en los últimos 30 años han degradado a este país.

Hoy nos proponen alianzas ¿no tienen, señoras y señores políticos, imaginación para rescatar a México que no sea a través de proponernos salvarlos a ustedes de no perder su chambita?

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