Actos de Poder

Cuando Anaya provocó que le apoyaran en su partido para que sus legisladores en el Congreso se opusieran al pase automático para el nombramiento del Fiscal, el PRI pensó que su contrincante estaba indefenso. Pero...

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Ricardo Anaya, el nuevo villano favorito

Como pocas veces, doblaron al PRI-Gobierno.

Lo hicieron desde la opinión pública y todo repercutió en el Congreso.

Ricardo Anaya, presidente del CEN del PAN, se anotó una de las victorias en contra del partido del Gobierno y del Gobierno mismo al obligarlos a echar abajo el pase automático del Procurador para convertirse en el primer Fiscal General.

Independientemente de la figura de Raúl Cervantes y sus credenciales como jurista para ser Fiscal, el PRI y sus aliados equivocaron la estrategia para defenderse del golpazo que les propinó Anaya.

Cuando muchos pensaban que Anaya estaba eliminado de la contienda por el reportaje en el que El Universal cuestiona la forma de acrecentar su patrimonio, el Jefe Nacional del PAN los barrió.

Cuando Anaya provocó que le apoyaran en su partido para que sus legisladores en el Congreso se opusieran al pase automático para el nombramiento del Fiscal, el PRI pensó que su contrincante estaba indefenso. Pero erraron en el diagnóstico y a partir de ahí cada movimiento ordenado desde Los Pinos e Insurgentes Norte se rompió como pompa de jabón.

Decían los panistas, principalmente los cercanos al matrimonio Calderón–Zavala y los impulsores de Rafael Moreno Valle, lo mismo que todo el PRI: el asunto del Fiscal no le interesa a nadie.

Se equivocaron rotundamente.

Cierto que a la clase política empoderada no le interesaba el asunto del Fiscal, pero a la sociedad sí le importaba echar abajo al #FiscalCarnal.

En su desprecio por la ciudadanía, los priistas arremetieron contra Anaya y lo llamaron extorsionador, chantajista y mil linduras más, pero la sociedad civil organizada encontró un resquicio para manifestar, igual que hace un año, su repudio al pase automático para que quien fuera el Procurador se convirtiera en Fiscal.

Ese desprecio los acabó y fue bien aprovechado por Anaya que, aunado a la derrota que les propinó a la cúpula priista y a los antagónicos que tiene al interior de su partido, cerraba con el PRD de Alejandra Barrales y el Movimiento Ciudadano de Dante Delgado, un convenio para conformar un Frente de esos tres partidos con miras al 2018.

En los dos escenarios, Anaya les ganó a los hombres más experimentados del PRI-Gobierno.

Y los llevó hasta el último momento con sus nuevos aliados, PRD y MC, a doblegarlos imponiendo sus condiciones para aprobar el nombramiento de la nueva Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

La primera batalla de la sucesión presidencial la ganó Ricardo Anaya y para ello contó con el apoyo de Barrales y Delgado.

En lo más alto del poder tricolor no digieren la penosa derrota y amenazan con traer corto a Anaya.

Sin duda lo harán, pero mientras se ocupan en querer destrozar al dirigente panista, corren el riesgo de que Andrés Manuel López Obrador tome más ventaja en la carrera por la Presidencia.

¿Correrán el riesgo de querer aniquilar a su ex aliado a cambio del crecimiento de su odiado Peje?

La Letrina. Hablando de López Obrador. Cada vez más políticos de todas las latitudes políticas se unen al movimiento de MORENA. Sin embargo, no todos los que buscan la redención son bien vistos por la ciudadanía. López Obrador les ha dicho a sus simpatizantes que la lucha de su movimiento no es contra de “los de abajo” de los partidos con los que contiende MORENA, sino que el pleito es con los de “arriba”. Lo que Andrés Manuel no dice en sus discursos es que esos militantes de otros partidos son precisamente “los de en medio”, esos que son los que le mienten, le roban y traicionan al pueblo.

A MORENA están arribando camajanes que tienen el desprecio de la gente. Llegan buscando cobijo y espacios para contender por cargos ya que son los “miembros de la clase política” que no saben vivir fuera del presupuesto. Son eso que Andrés Manuel llama “ambiciosos vulgares” que sólo quieren cargos en los congresos, en las presidencias municipales o en las chambitas que les puedan caer gracias a AMLO.

Esos “de en medio” son los que le han hecho más daño al pueblo que dice defender MORENA. ¿Acaso no lo sabe López Obrador? ¡Que alguien se lo diga!

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