Actos de Poder

En dos entidades habrá renovación de las dirigencias estatales del PRI: Tamaulipas y Estado de México.

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Un PRI ¿renovado?

Luego de su XXII Asamblea Nacional en la que los priistas se “modernizaron” al quitar los “candados” que impedían que alguien ajeno a la nomenclatura afiliada pudiera ser candidato, ya comenzaron a mostrar su verdadero rostro.

En dos entidades habrá renovación de las dirigencias estatales del PRI: Tamaulipas y Estado de México.

En Tamaulipas, el PRI es oposición. Por primera vez el gobierno estatal no es de ellos. Gobierna el PAN, con Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

En el Estado de México, si no ocurre un milagro en la democracia mexicana, el PRI seguirá gobernando por medio de Alfredo del Mazo.

En Tamaulipas se perfila para dirigir al PRI el ex senador Óscar Luebbert.

En el Edomex será presidente Ernesto Nemer.

Al primero, Luebbert, se le señala como miembro del grupo político que nació con el ex gobernador Tomás Yarrington y se consolidó con Eugenio Hernández. Ambos ex gobernadores tienen cuentas pendientes con la justicia de Estados Unidos.

A Nemer se le conoce como miembro del inexistente Grupo Atlacomulco. Fue cercanísimo colaborador de Emilio Chuayffet y comenzó a destacar por sí a la llegada de Arturo Montiel a la gubernatura.

Luebbert ha sido alcalde y legislador.

Nemer perdió una elección municipal, pero ha tenido la suerte de que su parentesco, así sea político, con los Del Mazo y los Peña, lo ha llevado a ocupar la presidencia del Congreso local y la subsecretaría de Desarrollo Social en el gabinete de Peña Nieto.

Mientras que Nemer llega sin oposición en su partido, Luebbert requiere que el CEN del PRI mande a un operador como José Murat para ver si es el político priista mejor posicionado para dirigir a ese partido con un gobierno ajeno a su formación política.

A Nemer se la acusó de usar relojes carísimos cuando atendía a las clases más pobres de México.

A Luebbert se le señala de tener relaciones muy peligrosas con personajes del crimen organizado.

A Óscar Luebbert lo cubre un manto de sospecha por que durante su administración municipal el Ejército detuvo a Juan José Muñiz “El Bimbo”, a quien acusaron de ser parte del Cartel del Golfo mientras era secretario de Seguridad Pública en el gobierno del propio Luebbert.

A Nemer lo acusan de haber estado casado con Carolina Monroy, de que su hijo también se dedica a la política y que su llegada al PRI mexiquense servirá para encumbrar a los cuadros políticos generados en la administración de Arturo Montiel.

Óscar Luebbert ha sido cuestionado por los aliados del PRI, desde el Partido Verde y los tucanes de Tamaulipas dicen que, si el ex secretario de Gobierno de Yarrington es presidente del PRI, ellos no quieren alianzas de ningún tipo con el tricolor.

A Nemer, por el contrario, le esperan tres poderosos políticos de la oposición para allanarle el camino rumbo a la elección del 2018: Ulises Ramírez, en el PAN; Héctor Bautista, en el PRD e Higinio Martínez, en MORENA.

El PRI renovado de la XXII Asamblea no es más que un cuento que algunos se creyeron. Siguen las mismas caras, los mismos grupos y las mismas mañas del PRI de siempre.

La Letrina. En el PRD suspendieron la sesión de Consejo en la que definirían el método para nombrar a sus dirigentes rumbo al 18. No se pudieron poner de acuerdo porque mientras unos andan viendo cómo se entregan al PAN, otros buscan cómo quedarse con lo que queda del partido que fundó el ingeniero Cárdenas. Es decir, el PRD como siempre, siendo el enemigo más peligroso del PRD.

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