Acaparadores

Jorge Alcocer, secretario de Salud; Andrés Manuel López Obrador, presidente de México y Zoé Robledo, director general del IMSS
- Publicidad -

Germán Martínez lo advirtió en su renuncia como director del IMSS: el abasto de medicamentos en el sector salud, pende de un hilo.

También los defensores de derechos humanos en el estado de Guerrero han alertado sobre las consecuencias que la llamada austeridad republicana puede traer a las poblaciones más pobres de la entidad si no se les entrega el fertilizante que requieren, en su mayoría, para autoconsumo: hay riesgo de hambruna si en la región Montaña el problema no se soluciona a la brevedad.   

El que no oye consejo, no llega a viejo.

Ya lo veíamos venir, pero este lunes, estallaron las protestas por la falta de tratamiento para niños con cáncer en el Hospital Infantil de México.

El secretario de Salud salió tarde a decir que el medicamento que los familiares de los afectados demandaban, era secundario pero que, como quiera, estaría cubierto en los próximos días. Esto, luego de que la institución que encabeza solicitara al IMSS que dejó Martínez Cázares, algunas dosis prestadas.

Más que la ineptitud, sorprende la indiferencia.

En este caso en particular, no hubo Beatriz Gutiérrez Müller que dijera #ConLosNiñosNo.

Respecto a la hambruna, el presidente López Obrador también lo echó en saco roto.

Dijo que ya en la región, de por sí hay desnutrición.

Quizá por eso ha estado aplazando la entrega de fertilizante a las familias más necesitadas de la zona.

El 01 de diciembre de 2018 fue cuando lanzó el primer compromiso para su entrega gratuita; luego el 27 de junio, el 01 de julio (“en 15 días se soluciona eso”, prometió) y finalmente el 08 de agosto.

Veinte días después, no ha llegado nada. Y la desesperación de los afectados no se ha hecho esperar: saqueo de bodegas y bloqueo de caminos y carreteras son solo algunas de las muestras que los agricultores nos han querido dar.

Extraña que alguien que supuestamente se curtió en terracería desconozca la necesidad de precisión en la calendarización de la siembra y la cosecha. El tema, no es del contentillo y ahora hay un desfase en las fechas.

Tanto en lo que a medicamentos se refiere, como en el asunto del abono en Guerrero, el Gobierno ha frenado la liberación de los recursos argumentando una revisión a los contratos de adquisición y a la forma de operar de los diversos programas pues todo, a su parecer, tiene un tufo a corrupción.

¡Como si no pudieran hacer la revisión mientras atienden las demandas!

En su lucha por la austeridad el presidente ha presumido un supuesto ahorro de 174 mil millones de pesos en el primer semestre del año.

¡No, señor!

Subejercer los recursos no significa ahorrar.

Ustedes están acaparando nuestro dinero, que ya fue etiquetado y aprobado en su momento por las autoridades competentes.

Cada peso que retienen, seguro representa un apuro para algún mexicano.

Lo que promueve como racional, en el fondo es inhumano.

Los malpensados podemos creer que está haciendo tiempo para promulgar la Ley de Austeridad y, una vez que se logre, reciclar los recursos aprobados en el presupuesto de este año y, ahora sí, utilizarlos a su antojo, con completa discrecionalidad.

Por ejemplo, regalando a nombre del presidente nuestros recursos a través de los llamados Servidores de la Nación.

Mientras, que los grupos vulnerables sigan como hasta hoy: en joda total, pero eso sí, ¡recibiendo sus tres pesos!

Ojalá que el sufrimiento de cientos de familias, por la retención de lo que usted llama ahorro, no se convierta en la principal herramienta político-electoral de los próximos comicios federales.

Comentarios